viernes, agosto 28


Aunque va siendo hora de tener los deberes hechos, aún tenemos jugadores que no han decidido su destino. Otras plantillas por el contrario, parecen que seguirán con la misma fórmula que les dio buen resultado en el pasado y no dudarán en perder todo el rubor que quizás les faltó en el último momento. A estos equipos emocionalmente estables, sumamos algún nombre propio que espera destino.




Denver Nuggets: Un año para enmarcar, mucho talento que al fin Chauncey Billups supo dosificar en su justa medida, un excelente entrenador y una cancha que fue un fortín hasta que llegaron los Lakers. Carmelo quiere venganza y sabe que tiene mimbres aunque apenas hayan cambiado caras (se echará de menos a Kleiza eso sí), Birdman, Nêne y Kenyon Martin da músculo en el interior, mientras JR Smith solamente puede ir a más otro año. Ojo con esta plantilla que puede ser la mejor que nunca hayan tenido en Colorado. Escrito queda.

Portland Trail Blazers: Desde el año 2.000 no habáin tenido tan buena pinta. Greg Oden se enfrenta al reto de demostrar que no es un bluff de la lotería del Draft. Rudy Fernández, contento porque Turkoglu no haya aterrizado en su equipo, volverá a luchar por minutos, aunque tiene a la grada a su favor (la concentración defensiva es su pecado con un técnico conservador pero muy eficiente). Sergio Rodríguez hizo las maletas a Sacramento (lo cual alejó a Ricky Rubio), en una plantilla muy completa donde Brandon Roy es la estrella. Una pena no haberle quitado a los Pistons a Tayshaun Prince, con una joya como Tay hubieran rematado la faena... y conseguido un defensa capaz de poner en aprietos a Carmelo y a Kobe.


Bobcats: El milagro de llevarlos a Playoffs depende de la sapiencia con la que Larry Brown sepa llevar a sus muchachos a cotas más altas. Brown, salvo en su batacazo en los Knicks, siempre ha dejado a los equipos mejor de lo que se los dejaron. Un grande entre los técnicos que tiene a Michael Jordan mirando (¿hasta cuándo aguantará como ejecutivo el legendario 23?). Deberán moverse bien este mes para apuntalar proyecto. La competencia será feroz.

Detroit Pistons: Buenos movimientos, aunque inexplicable dejar a Oberto a los Wizards sin luchaer más. Viene Ben Gordon para liberar presión sobre RIP Hamilton, viejo rockero y jugador muy infravalorado, mientras de Rodney Stuckey se espera que siga su progresión. Villanueva dará músculo, pero díficil es el hueco que dejan Sheed y McDyess. Por eso se ha perdonado al hijo pródigo de Ben Wallace. Muchos elementos que exigirán un equipo técnico experto en Física y Química para no inmolarse.
New York: Como diría Larra, son "vuelva usted mañana". Con buenos currante como David Lee, siempre son noticia por otra cosa y lo fían todo al año que viene (¿Lebron?). Tienen currantes como David Lee, pero Grecia coquetea con el excitante Nate Robinson (que se ha metido en líos con la policía) y parece, que aunque Mike d´Antoni haga milagros, será otro año en blanco para una franquicia histórica en apuros.

Minnesota: El drama de perder al mejor lobo de todos los tiempos, Kevin Garnett, se va mitigando. Jefferson progresará, hay núcleo joven y Kurt Rambis puede ser un magnífico entrenador tras su experiencia en California. Lástima que Ricky les haya salido rana... pero tiempo tienen. Una pena que jueguen en el Oeste y no en el Este.
Atlanta Haws: Jugaron un buen baloncesto. Pero su final de temporada dejó tibios a todos. Tardaron siete partidos en cargarse a unos Miami Heat con pocos argumentos más que Wade, ante Lebron ni se les vio. Tienen talento (Mike Bibby) y saltarines jugadores, ¿por qué no terminan de cuajar? Atlanta sigue necesitando un jugador franquicia para acompar a sus grandes anotadores.

Stephon Marbury: El coqueteo con la decadencia ya es un secreto a voces. Una pena lo de está leyenda del Playoground de carácter díscolo. Su show televisivo está generando muchas noticias... y ninguna buena. Quizás estemos ante el final de su carrera, lo cual es una lástima.

Allen Iverson: Memphis le quiere, se dice que los Clippers también y hay otros muy bien situados. En los últimos años de un crack absoluto e irreverente que quiere olvidarse de su último año en Detroit para volver a ser lo que siempre ha sido. Un grande.
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