viernes, agosto 21
CLEVELAND CAVALIERS:

Tienen a Lebron James… quizás por el último año. Quieren el anillo, aunque Mike Brown, paradojas de la vida, está en entredicho tras ser entrenador del año. Se han movido poco pero son temibles. El año pasado Orlando les ganó jugando al baloncesto y quitándoles la piel de lobo. La motivación de Lebron es muy grande, pero, ¿para hacer sus fabulosos números o para llevar el primer anillo a Cleveland? Todo el mundo da por hecho que algún año lo ganará… pero hay que hacerlo y de momento el autoproclamado rey no tiene ninguno, mientras que Wade sí. Fascina su juego y su merecido MVP, pero aún repele su comportamiento en la Final de Conferencia sin felicitar a rival.

Su juego: Lebron es el máximo anotador y el mejor físico del torneo. Es imbatible en el uno contra uno en el poste bajo por su gran fuerza, puede brincar y acabar así las contras, es muy capaz de pasarla, no por ser Jason Kidd, sino porque genera tantos marcajes que deja siempre a alguien solo. Tampoco es ninguna decepción tirando de tres. ¿El problema? Todo dependía de él. Por eso viene Shaq.

Varejao: El brasileño es un listo, ha sobrevivido a la diáspora que ha engullido a Ilgauskas y Ben Wallace, entre otros. Su amistad con Lebron y el apoyo de la grada habrán influido y bien le ha servido. Suele cuajar grandes temporadas regulares, pero un Rasheed Wallace cojo le ha hecho dobles-dobles, Tim Duncan le pasó por encima en las primeras finales, frente a Kevin Garnett ni se le vio y Rashard Lewis le volvió loco. Cleveland necesita a Varejao con un paso al frente y menos quejas a los árbitros en los momentos decisivos.

Shaq: Dice Guigui que es sinónimo de anillo. Yo diría que lo fue, durante mucho tiempo, seis Finales NBA a sus espaldas, 4 de ellas ganadas y tres MVPs. Impensable que alguien tan grande sea tan fuerte y sea capaz de moverse como él. Imparable si se le asiste bien, pero los años no pasan en balde y el duelo con Howard se promete duro… pero Shaq no es de los que se arrugan. ¿Comulgará su considerable ego con el de Lebron? Con todo, O´Neal es un campeón y siempre será temible.

Leon Powe: Diezmar un poco a los Celtics, quitando al héroe del segundo partido de las Finales de hace dos años. Excelente profesional aunque tampoco una estrella, Powe viene a tapar las muchas carencias que los lebrones tienen cuando su estrella baja un poco su gran nivel. Excelente pieza de infantería.

Pronóstico: Si Shaq llega bien a junio y Powe da un paso al frente, pueden dar la campanada y llegar a la Final (aunque creo que muchos equipos del Oeste podrían pasarles por encima). Si Shaq no puede más, volveremos a ver un gran año individual de Lebron y a los Cavs muriendo en la orilla tras avanzar en postemporada.
ORLANDO MAGIC:
Su juego: Howard condiciona en sobremanera. Pregunten a sus compañeros, la facilidad de anotar de tres de Orlando no es casualidad. Dicen que es Superman... y por su cuerpo lo parece. Entre el otomano, Alston, Lewis y él hundieron la cabeza de Cleveland en la orilla a la Final. Eso sí, el nuevo Clark Kent de ébano aún siente la excelsa defensa de Pau Gasol, se ha puesto en entredicho su capacidad de dominar... que se preparen los aros y el propio Gasol, seguro que Pat Ewing y él han hablado mucho este verano de aspectos a mejorar.
En el banquillo, otra vez más ese tipo malencarado que es Stan Van Gundy, seguiremos diciendo que es Mr. Panic en el último cuarto, que ladra más que habla... pero ojo, sus equipos siempre en Playoffs y avanzando, no hay que tener los trajes de Phil Jackson para ser un buen director de orquesta. Lástima no haber retenido a Turkoglu (fundamental, le echarán mucho, pero mucho de menos) y dejar escapar a Alston, quizás menos potente que Nelson, pero a todas luces básico y de largo, de los mejores en Playoffs de la ciudad de Dinesyworld.
Jason Williams: Retirarse de la NBA es como la muerte de un personaje del Universo Marvel, basta que cambie un poco el viento para que retorne más vivo que nunca. Casi me siente ahora mal haberle colocado una entrada de despedida el año pasado a este jugón, da en la nariz que me la coló doblada como a tantos otros y lo que no quería es jugar en los Clippers. Pase, nula disciplina defensa y manejo de balón extraordinario... ¿podrá este tramposo ganar la partida del póker que es el anillo otra vez?
Vince Carter: Que Kobe Bryant no se pasee si hay otra hipótetica reválida de las Finales. Carter no necesita presentación, vuelos sin motor, buen lanzamiento de dos y no es ninguna decepción tirando de tres. Muy, pero que muy bueno, ¿problemas? No aumentará en demasía el rendimiento defensivo y la mejor época de sus rodillas ha pasado. ¿Lo bueno? Tiene sed de su primer anillo y está en el sitio adecuado.
Pronóstico: Haber juntado a Turkoglu, Alston y Carter hubiera sido un sueño para el tiro exterior de la franquicia de Orlando. Pero han perdido a dos, a cambio del excelso All Star, les veo menos poderosos, aunque Pietrus tire de músculo y Howard haga casi todo, me parecen carecer de esa distinción de campeón. Les veo en semifinales de Conferencia y punto, pero claro, en éstas Superman hará milagros y Van Gundy sacará héroes secundarios como Lee que me harán quedar mal. Lo que quieran, mientras sigan jugando tan alegre.
SAN ANTONIO SPURS:
San Antonio es el tío que se cae a un pozo y encuentra petróleo. Excelentes defensivamente, rácanos en ataque, con la misma malicia de los Bad Boys pero sin querer que le tachen de juego subterráneo (Robert Horry breaker noses dixit), ojito derecho de los directivos por su comportamiento ejemplar (los Spurs nunca sacan los trapos sucios y son una puña cuando importa) y pesadilla de las televisiones por la poca audiencia que despiertan.
San Antonio es lo que Tim Duncan (ese tipo serio, casi tristote, grande y callado, que sin embargo juega como Kevin McHale pero con el cerebro de Ulises y la resistencia de Karl Malone)... y les ha ido muy bien. ¿Se ha acabado al fin la hegemonía texana o como se teme Kobe Bryant, les quedan balas en el revólver? Por si acaso yo me quito. Ahora bien, espantoso la injusta manera de echar a Bruce Bowen por la puerta de atrás, después de todo lo que les ha dado el tío. Entendería que Ray Allen, Kobe y Nash odiasen a Bowen por su estopa, pero muy flojitos en emotividad como siempre Duncan y cía, pareciera que se hubiera ido el repartidor de la leche. Por si acaso, que se cuide el legendario Robert Horry (el tipo más listo y espabilado que nunca jugó al baloncesto a pesar de no ir tan sobrado de talento como otros), vaya a seguir la senda de Stephen Jackson, Steve Kerr y cía de usar y tirar.
Su juego: Duncan condiciona todo, hasta la hora de ir al lavabo. Motines los justos y chulerías las precisas, florituras solamente permitidas a los que saben (Parker y Ginobilli), el resto a cometer pocos errores).
Antonio McDyess: Rasheed Wallace se hartó al final, de prefierieran a Gooden antes que a él el año pasado por no rascarse el bolsillo y que este verano hayan querido tantear a la baja, los Spurs eran el mejor colocado por el deseo de Sheed de recalar allí, pero los Celtics le han robado el jueguete a Popovich. Aparentemente verano por la borda, pero, ¿recuerdan lo del tipo que se cae al pozo? Perder a Wallace convence a Dumars de hacer una limpieza total y deja libre al excelente Antonio McDyess, todo un caballero dentro y fuera de la cancha, muy buen defensor, anotador y capaz de dar reposo a Duncan o jugar con él según lo que quieran. Dice tiene mucha edad, pero es un chocho y su disciplina y comportamiento están a prueba de obuses.
Richard Jefferson: Apostaron fuerte los Spurs, a costa de enseñar la puerta a un Oberto al que nunca han entedido del todo a pesar del patronazgo de Manudona. Jefferson pondrá un poco más de imaginación, ya que Parker puede querer pasar algún tiempo con la señora Longoria y Ginobilli es humano. No es el prodigio de los Nets, pero en los Bucks seguía dando triples y mates. Otra adquisición de lujo para los texanos.
Pronóstico: Que me perdone Popovich Martínez Soria, pero creo que el ciclo está acabado. 4 anillos ha sido la dinastía y será recordada (aunque solamente Duncan y el míster son el nexo de unión de todos ellos). San Antonio puede hacer una estupenda temporada regular (50 victorias), pero creo que hay potencias jóvenes en el Oeste que deberían pasarles por encima, ya que no veo un recambio de garantías para su mejor hombre, el excelso Tony Parker y quizás, solamente quizás, si no ha evolucionado bien de su lesión, Manu Ginobilli no volverá a dominar como antes (pero es tan corajudo que esto lo digo con la boca pequeña).
Creo que Duncan y sus viejos rockeros pueden cargarse a alguien de los favoritos en una eliminatoria temprana tirando de vicio... pero no les veo en la Final y la NBA tampoco les quiere por su rating y estilo defensivo. Ahora bien, no se extrañen si al final vemos San Antonio 60-62 Celtics en una final de basket control (oye, pues tendría su atractivo).
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