martes, septiembre 22
Aunque se está preparando un minucioso artículo para narrar el feliz desenlace del Eurobasket (las emociones son muchas y es mejor dejarlo reposar unos instantes), no podía dejar de pasar la crónica de los partidos que echamos en el parque de los teletubbies antes de ir a ver el duelo contra Serbia. Recuerdo que mucha gente se retiró mucho antes de lo acostumbrado, tal era la expectación que nos transmitía el encuentro, la sensación de poder ver algo grande.
Se disputó como es costumbre un cuadrangular dada la gran cantidad de gente. Es encomiable la capacidad de los muchos de los jugadores en este sitio de amoldar, cambiar y fusionar equipos siempre dando máxima cantidad de gente al menos para que disputen un encuentro. Gracias a ello, Rafael Navarro Samaniego pudo incorporarse mientras yo y otros esperábamos impacientes en el banquillo. Fran Grande que le había elegido, demostró lo acertado de la incorporación, hasta ese momento, sus compañeros y él se las habian visto y deseado para frenar a un Juan Manuel Luque Gomarín excelso en el poste bajo y a la siempre temible Vieja Guardia (Jezú, José Antonio, etc.). La defensa de Rafa (que eso sí, no hizo nada en ataque, pero ni falta que hacía gracias al base Juan Pedro y a Fran) fue fundamental para una recuperación que permitió la canasta de la victoria.
Salían de Juanma y se metían en Juanmapeor. Paco, ese ala-pívot rocoso y de eterna barba dirigía a su equipo en el siguiente encuentro donde una ausencia me permitió incorporarme. Estaba muy contento, aunque es muy joven, Juan Pedro es un base que sabe hacer felices a los tiradores, con Rafa he jugado mucho y nos conocemos hasta el pestañeo y mi única duda era Fran, nuestro jugador más veterano. Todas las dudas fueron despejadas en unos pocos instantes, gracias a Fran reaccionamos al vapuleo de Paco inicialmente en el poste bajo. Eso sí, a diferencia de Juanma, su homónimo en juego tenía filas más novatas que nunca encontraron muro para el juego agresivo de Fran. Lenta pero inexorablemente colocábamos un colchón.
Entonces sucedió un hecho inesperado. Fran sacó un rebote defensivo fundamental, generalmente hay un acuerdo tácito entre los jugadores de estas pachangas de no ratear, pero tampoco de no presionar las salidas de balón. Personalmente estoy en contra de estas normas, a la que te meten dos canastas rápidas estás más pendiente y creo que los defensores se motivan más sí saben que siempre tienen ocasión de darte caza. Como fuere, Fran me la pasó e hice de palomero, anotando fácil en reverso antes de que llegase la ayuda. Aunque la canasta era de legalidad dudosa, sacó totalmente de sus casillas a Paco que terminó dejando a su equipo huérfano de capitán. Demasiadas veces he visto producirse eso, es una pena en jugadores tan determinates como él que sin duda son imprescindibles en estos encuentros. Pero a veces el autocontrol es casi imposible si los nervios están a flor de piel.
Mientras, en el otro cuadro, Antonio Joaquín Fernández de quien ya hemos hablado por aquí, "Calderón" y otros, lograban una victoria apurada, donde se reprochó a Antonio no jugar todo lo que debiera por dentro. Cierto es que en ocasiones debería tomar más presencia en rebote, pero es un jugador de clara vocación para el tiro exterior (donde está claramente dotado con una envidiable puntería) que siempre suma más que resta. Nosotros por nuestra parte volvíamos a ver a Juanma y la Vieja Guardia.
Este partido casi siempre se salda en derrota o sufrida victoria, pero creo que mi equipo cogió el ritmo perfecto. Rafa impidó que Juanma cogiese ningún rebote ofensivo fácil, Juan Pedro nos movió con acierto y Fran fue una amenaza constante dentro-fuera que obligó a los veteranos rivales a multiplicarse. Para mi fortuna, yo también ayudé con dos triples, uno de ellos muy lejano que siempre duele. Ahora que lo pienso fríamente quizás celebramos en exceso, pero un 14-0 a rivales tan cualificados siempre encanta. Me gustaría matizarlo porque nunca quisimos dar la impresión de menospreciar (todo lo contrario) a Juanma o a cualquiera de sus compañeros.
Tras otra victoria que fue inesperadamente fácil gracias a la dinámica y la confianza que teníamos todos en tiro (70% y no exageró), no conocimos la derrota hasta el cuarto choque. Fue precisamente frente a los de Antonio que parecieron tener muy estudiados nuestros movimientos y estuvieron excelsos. Por primera vez Rafa se encontró con que su defensa no funcionaba y los tiros a tabla de Antonio (que tantos problemas han dado a gente como Easmo o Juanma) nos hicieron pedazos. Sin embargo, tan alta era la moral que teníamos que nos sobrepusimos. Volvimos al partido, a chispazos individuales, pero ante todo gracias a Fran, nos enontramos uno arriba. Lástima que erráramos los tres siguientes tiros y los miembros del otro equipo no estuvieran por rendirse. Finalmente caíamos por dos puntos, pero nadie podía reprocharse nada.
La próxima entrada narrará el España-Serbia.
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