viernes, septiembre 18
Ayer no fue divertido el día para los franceses. Tras haber paseado su capacidad atlética en el campeonato, son seis victorias y una sola derrota, vuelven a casa. Le Monde y L´Equipe avisaron, que aquel canastón a Grecia podía ser tan inútil como hermosa. Pocas veces (salvo quizás España en los Juegos Olímpicos de Atenas)un equipo mereció menos ser eliminados. Pero los taimados helenos parecen haber aceptado al elegidr su bajón. ¿Qué pasó? Pues en primer lugar que los de Scariolo no cayeron en el juego de provaciones de Pietrus y aparecieron en la cancha, convirtiéndose en lo que habían querido ser en Polonia y hasta ese momento no habíamos visto.
En primer lugar, el gran trabajo defensivo de Raúl López y Ricky Rubio sobre Tony Parker. El astro francés, el genio que había ganado tres anillos con un tal Tim Duncan, el hombre que se había burlado de algunas de las prestaciones de Navarro, sufrió un vendabal. Somos muchos los que pensamos que Rubio aún es demasiado joven, que aunque saca toda su emotividad contra los grandes como Jason Kidd o Parker, aún puede hacer locuras con rivales como serbios o eslovanos, encentros donde uno debe ser más taimado y seguro. Pero ayer el de la Penya se salió.
Y por encima de todos Pau Gasol. Dedo maltrecho incluído, tras haber soportado una primera fase de grupos donde se le había detectado cierta indolencia, Pau se convirtió también en lo que siempre ha sido, el súper-clase, el NBA y el All Star. 11 de doce en tiros con agresividad y concentrado en tiros libres y por primera vez, intimidando a los pívots rivales, con la notable excepción de su viejo camarada Turiaf que cuajó un gran partido. Rudy, al igual que con Turkoglu, manó un mensaje superando a su compañero de los Blazers.
Una vez cogida la renta, a pesar de los triples galos, España que había recuperadodos piezas maestras que juzgábamo muertas (Alex Mumbru y Garbajosa), no hubo pájaras como en otros encuentros. Scariolo rotó con cabeza (menos al base tocayo del mismo nombre y al pobre Víctor Claver, descartado ates de tiempo) y sacrificó su estilo de táctica en beneficio de uno más fluido de sus jugadres. A cambio, Marc Gasol ahora parece mucho más obediente y todos andan con pies de plomo, ya ni siquiera miran al árbitro.
En conclusión, aunque sea injusto para una gran Francia, tuvieron la mala pata de toparse con el campeón del mundo, donde hay tipos como Felipe Reyes que parece que pueden hacer de todo y todo bien. Pero no se lancen las campanas al vuelo, nada de colgarse nada antes de tiempo... nos espera el vencedor de un apasioante Grecia-Turquía. Decía Epi que quería a los otomanos por revancha. En Never Shall me Down nos da igual, los dos son formidables rocas en el camino... pero ahora España sabe cómo afrontarlas.
Más prudencia y respeto al adversario que nunca. Han ganado tres de las cinco finales que les quedaban.
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