domingo, octubre 4
El partido del viernes 2 de octubre no va a pasar a la historia, ni siquiera a nuestra intrahistoria colectiva. Sin embargo, hay que destacar una serie de cosillas que pasaron. El anterior viernes, último de septiembre, dio igual la cantidad de pases que hiciéramos, las posiciones que se cogiesen o los movimientos de muñeca al tirar, la pelota no entraba... la escupía, rebotaba, etc. ¿Resultado? Justa derrota ante nuestros rivales que se movieron mejor y además tuvieron el aro de cara.
Sin embargo, antes de ayer se produjo el efecto contrario. Contando con Rafael Navarro Samaniego para intentar controlar en la medida de lo posible a Juan Manuel Luque Gomarín, Carlos Ortiz Ariza, Manu y un servidor de ustedes nos encontramos mágicamente en un recital de tiro exterior. En un partido más propio de Lietuva, acabamos con un 60% en lanzamiento exerior, y claro, eso, por mucho que Miguel Collado León (Easmo), busque con sus pases dar en el corazón de la zona y por mucha lavia que le eche Alejandro Castón Casanova rompiendo cinturas, suele terminar en derrota.
No sé que pasó. De inmediato, la muralla que suelen ser los tapones de Juanma desaparecía mientras Carlitos penetraba una y otra vez, anotando prácticamente todo lo que encontraba. A iniciativa de Manu, empezamos a hacer triángulos buscando sus desmarques, mientras estaba haciendo un traje al equipo rival. Para desgracia de nuestros defensores, cuando se centraron en Carlitos, Manu y yo nos combinamos para meter seis triples seguidos. Misión casi imposible de remontar, pero cuando el pequeño y genial Samuel Gracia volvió con la decepción de la elección olímpica, el equipo volvió a la vida. Juanma se conectó bien con el base y juntos hicieron un pick and roll simple y eficaz que nos desangró en el poste bajo. Por fortuna, Rafael vino para tapar el agujero y hacer lo que era necesario.
Rafa muchas veces peca de no tener abuela, a veces dice cosas en momentos poco oportunos que le hacen parecer lo que no es. Pero si hay que quedarse con algo, es su capacidad de salir en la foto. Sí, se llevó ganchos de Easmo en la cara y bailes de Juanma, pero si haces los cálculos, a costa de comerse eso les frenó en por lo menos cuatro ocasiones a cada uno. En especial le vi muy inspirado cuando descubrió una de las tretas con las que el inteligente Juanma ha hecho mucha cosecha de puntos fáciles, cuando se encuentra perdido y sin poder sacar bien el balón, amaga una serie de fintas arriesgadas que suelen provocar contactos innecesarios, faltas con el reglamento en la mano. Rafa, solicitando unas ayudas que pudimos otorgarle, asfixiamos a Juanma en la medida de lo posible, a veces sacó buenos tiros o incluso encontró al siempre sacrificado Alejandro (el jugador con el que peor se portaron los aros toda la tarde), pero muchas veces recuperamos bola...
El partido fue finalmente más cómodo de lo previsto al no permitir al rival acercarse. De muy distinto signo fue el siguiente encuentro, ya a dos pistas. En él, Easmo y Juanma se encontraron mucho más cómodos con mayor espacio. Gracias a Carlitos que parecía la reencarnación cordobesa de Spanoulis, fuimos cimentando muy pequeñas ventajas que nuestros rivales fueron recortando, con el pequeño matiz, eso sí, de que en algunos momentos contaron con dos jugadores más que nosotros, error que subsanaron al darnos al joven Adrián, quien a pesar de su estatura dio muestras de talento al anotar el primer tiro que intentó con nosotros.
Algunos jugadores no pudimos resistirnos a salirnos por unos instantes del terreno de juego para saludar y despedirnos afectuosamente de Justo Martín Collado, buen amigo, colaborador destacadísimo de la antigua revista de basket pachanguero, encargado de las fotografías y vídeos y por supuesto, diseñador de esta web. Ahora andará por tierras estadounidenses, donde esperamos que disfrute estas dos semanas como merecen y no acuse el tan temido jet-lag. En ésas apareció el joven Fran. Este chico ya había tenido una evolución bárbara, de hecho, en el análisis post-partido, Easmo no dudó en calificarlo de fundamental, sobre todo por la locura que los los bajitos geniales (en colaboración con Sammy) nos armaron.
Mientras Juanma y Rafa Navarro seguían en un duelo que ya va tomando forma de clásico, frenándose mutuamente, Fran-Sammy aprovecharon tener menos kilómetros a cuestas que nuestras piernas y atacaron con pases endiablados y triples muy valientes. Uno en especial de Fran fue una autentica daga, para a continuación recorrer toda la pista en una entrada valerosísima que fueron dos puntos más. A pesar de la escabechina, no perdimos la cabeza, personalmente tuve la pequeña vendetta de devolver a Fran el triple in your face mientras le señalaba con los dedos que íbamos 1-1 en el duelo. Por supuesto, fue una pequeña tontería que no me impide ver que efectivamente Fran jugó mucho mejor que yo ese encuentro y se entendió de memoria con Sammy. MVP sin dudas.
Pudimos eso sí voler al encuentro con Carlos, pero un error garrafal mío (tres pasos en una bomba que no los necesitaba y que hube de admitir ante Juanma que estuvo muy rápido de reflejos mirando la jugada) y una serie de tiros de Rafa Navarro, Manu y otros compañeros que podían haber entrado, nos hicieron perder por cinco puntos un gran partido.
El tercer y último encuentro, a tenor del gran partido de Juanma (es casi infalible en la bombilla y un gran pasador en el dos contra uno) hubieran podido llevárselo ellos, pero la incorporación de Juan Antonio Haro como base para los nuestros fue básica. Me alegó mucho a Juan porque llevaba unos días sin verlo y la última vez que nos cruzamos, dos imprudencias mías le costaron cortes en el labio (aunque al menos debió consolarle que su equipo nos ganó 102-96 en un partido muy duro para ambas escuadras), pero ayer pareció fresco y recuperado. Incluso se permitió su canasta de espaldas tradicinal, Carlitos y Juanma estaban tan confiados en sus recuersos que también las igualaron.
El impulso de Juan nos permitió llevarnos ese último partido al saco.
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