miércoles, octubre 28


Arrancó la mejor Liga del Mundo. Estamos de enhorabuena, la ACB ya está rodando y parece una prometedor temporada, vuelve Garbajosa y seguirá Ricky Rubio en España. Además, la semana pasada arrancaba la Euroliga, la competición más dura del Viejo Continente.
Solamente faltaba la NBA, y la verdad es que no defraudó.
CHAMPIONS:
Kobe Bryant, Pau Gasol, Lamar Odom y cía salieron sonriente a que el Comisionado David Stern les otorgase el anillo de campeones que lucirán y tendrá opción de revalidar en junio. A pesar de que Pau sigue entre algodones (inteligentes y sensatos los preparadores de los californianos), los de LA dominaron a unos Clippers que pese al relumbrón de Baron Davis sigue trasmitiendo que son el hermano pobre del Showtime. No se me entienda mal, tengo simpatía por los Clippers, pero ayer parecieron intimidados por la atmósfera, en un partido que Phil Jackso calificó de trampa, era normal, los nervios de lucir anillo y todo eso...
Pero LA tiene a Kobe Bryant, quizás el mejor jugador del planeta, sino entre los tres mejores. Hizo un rectificado con la mano izquierda que entró limpio que no hubiera hecho ninguno de los otros jugadores en la cancha. Kobe sigue poniendo el acento maradoniano, cuando falta algo lo hace él. Vimos al fin en temporada regular como amarillo al polémico defensor Ron Artest, peinado nuevo incluido, mientras Lamar Odom parece cómodo y fluido. Sigue sin convencer lo de Farmar, aunque es talentos y joven. Entre los escarlatas, buen encuentro de Kaman.
De momento en LA siguen siendo todo sonrisas.
ONE KING VERSUS A TEAM:
El inicio de Cleveland fue fulgurante. Como en la mejor época de los Heat, Shaq se revolvía, anotaba o abría espacios. Varejao, que aunque protestón no es tonto, parece dispuesto a aprovechar todos los espacios que le dé el gigante. Lebron James, que parece haber mejorado el lanzamieto exterior este verano (otra arma más a su físico arsenal) dominó a unos orgullosos verdes que parecen dispuestos a confirmar lo que sospecha Doc Rivers... la defensa gana partidos. Solamente así se explica que saliesen vivos de una encerrona donde James, haciendo cuentas para su segundo MVP, anotó 38 puntos.
Pero Boston es un equipo viejo, notablemente viejo... y muy, notablemente inteligente. La idea de reclicar a Raseed Wallace y Marquis Daniels a la segunda unidad dan un punch que ningún (ni siquiera Lakers) banquillo tiene actualmente en la NBA. Bajo el liderazgo espiritual de Paul Pierce, los Celtics hicieron agrandarse el aro del rival y empequeñecer el suyo. Lebron no se rindió, pero Garnett empezó a dominar en la pintura como solamente él sabe y entre Allen-Pierce fueron resolutivos.
Boston tiene un carnet de identidad muy abultado, no les beneficia jugar de nuevo esta madrugada contra los Bobcats del astuto Larry Brown, pero ya han demostrado ser capaces de ganar en una de las canchas más complicadas de la NBA.
Arenas VS. Dirk
Para los amigos del run and gun, este partido fue el más apetitoso. Todos sabemos cómo es, el agente Zero, bocazas como él solo, heterodoxo... y genial. Ha vuelto de las lesiones y tenía ganas de marcha, tantas, que el partidazo (y van...) de Dirk Nowitzki, no fue suficiente. Mis queridos Mavericks fueron arrasados por unos Wizards que llevan demasiados años apostando por un proyecto sólido. Arenas ha dicho a los directivos que estarán en la lucha y ha comenzado dominando en una de las pistas del Salvaje Oeste. ¿Estamos al final del camino del legendario Jason Kidd? Aún es demasiado pronto para averiguar nada, pero el genio alemán le necesita a él y el Jason Terry de hace tres temporadas para mirar a lo más alto.
Para todos los que miramos a Dallas, decir que Shawn Marion, antaño uno de los fijos de los Suns del excelente Steve Nash, fue bien recibido por su nuevo público.
PORTLAND REVENGE
El año pasado, unos diezmados Houston Rockets, sorprendieron y mordieron a unos Blazers que desperdiciaron su ventaja de campo. Pero ahora, Portland tiene a Gregg Oden resucitado, al exquisito Brandon Roy y piezas tan anotadoras como Rudy Fernández, se mandó a Sergio Rodríguez a Sacramento, pero quien no considere una fuerza del Oeste a los de Oregón que se gradúe la vista. Por mucho que Brooks se empeñase, los siempre bravos cohetes de Houston siguen en cuadros, pocos equipos más maltratados en el que quirófano y hubo momentos para delirio del Rose Garden donde se fueron por más de 20 puntos.
Todos los campeonatos han comenzado. Never Shall Me Down está de enhorabuena. Cordiales saludos a todos/as y 1 abrazo
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