domingo, octubre 11
Daniel Collado León bautizó así, con toda la razón del mundo, a aquellos equipos echos para cuadrangulares que no se basan en la elección, sino en el capricho de unos jugadores que logran imponerse. A veces es simple despotismo de veteranos, otro una considerable inteligencia y pillería. Ayer, Juan Antonio Haro y Rafael Navarro Samaniego se ensarzaron (amistosamente, eso sí) en una discusión de un cuadrangular muy dudoso.


No me pregunte cómo, zalameamente, Juan logró terminar colocando a Juanma y a mí en su equipo. Las diferencias de altura y el equilibrio del equipo superaba a otros insertados por demasiados jugadores novatos, en especial el liderado por Manu, que tenía jugadores con talento como Samuel Gracia o Fran, pero que no tendrían lucha en el rebote, especialmente contra el adversario más dotado en el rebote (con el triunvirato René, José y Kelvin).


A pesar de no estar en ese equipo, Rafa protestó muchísimo, creo que con razón. Lo cierto es que si Easmo hubiera estado allí, le hubiera recordado a Rafa las escuadras que había preparado él en el pasado a dedo, mientras esbozaba una pícara sonrisa mientras los rivales se quejaban. La sonrisa ayer la tenía Juan Antonio. Pero no nos fue nada fácil, el primer choque contra Manu se nos atragantó hasta el final, por la valentía de un equipo que solamente tuvo la ventaja de un jugador más. Fue una seria advertencia que no escuchamos, gracias a las asistencias de Juan Anonio a un dominante Juanma ganamos por simpls centímetros y muy poquita compenetración.


El siguiente choque nos media con los también victoriosos Gabriel, Carlos Otiz Ariza y Álvaro González. Nuevamente nosotros jugamos a tiros individuales y uno contra uno, mientras nuestros contrincantes, pese a empezar perdiendo, jugaron al toque y buscando huecos. Como era de esperar, fuimos perdiendo fuelle, mientras Gabriel superaba a nuestro mejor hombre, Juanma. Carlitos y Álvaro fueron el cuchillo. Por chetados que estuviéramos, era momento de hacer balance.


Esperamos pacientes un partido que los compañeros de Rafa y él mismo perdieron por no saber explotar sus virtudes. Fran (que ya venía de meter triples milagrosos) se jugó entradas suicidas que demostraron que es un talento en ciernes, aunque a él parece que le gusta más el fútbol. Con valentía y un Sammy en estado de gracia, a pesar de cuatro puntos seguidos de un Rafa que no pudo involucrar a los suyos, lograron una sorprendente victoria.


Mientras, Juanma y yo hablábamos y hacíamos cálculos. Suponíamos que el duelo entre el triunvirato de hermanos y el equipo de Gabriel sería un encuentro durísimo de mucho físico, nosotros, si no permitíamos a Manu entrar en el juego, podíamos intentar ganar rápido y tener vitales minutos de descanso. Salimos como deberíamos hacerlo siempre, cortando, pasando y tirando el hombre que estaba solo. Ganamos 7-0 a pesar de que los de Sammy tuvieron el refuerzo de lujo de Rafa Navarro.


Nuestra predicción fue perfecta. La victoria de nuestros compañeros dominicanos solamente se logró diez minutos después, mojando la oreja de Gabriel y cía por primera vez. Y entonces comprendimos la potencia física de René y Kelvin que nos ganaron la lucha por el rebote. Nos sentíamos fatal, toda nuestra calculadora se desmoronaba mientras un equipo más cansado nos pasaba por encima sin contemplaciones. Afortunadamente, Juan Antonio determinó dejar de infravalorarse y no salvó el trasero. Un triple frontal suyo arriesgadísimo nos permitió estrenar marcador y uno que no se esperaba ni José (Juan tenía cuentas pendientes con él) y nos devolvió al encuentro. Juanma, de nuevo a pase de un Juan Antonio excelso, metió una canasta de ala-pívot nato pese a tener en frente a Kelvin y René, en una demostración de fintas y talento. Ya teníamos el liderazgo y nos alegró mucho que Rafa Navarro fuera la clave de una victoria inesperada sobre Álvaro, Gabriel y Carlitos que eliminaba de la ecuación al mejor rival del cuadrangular. Dependíamos de nosotros. Finalmente, entonados y con Juanma en plan MVP y Juan Antonio recuperado de sus dudas, acabamos 5-1.


Los dos últimos encuentros, donde el fin equilibramos y echamos a una zona duelos contra Juanma, Sammy, José Carlos y Manu (que nos machacó a base de triples) se saldaron en derrota. El primero, fue una vergonzosa paliza donde yo me las chupé casi todas, Rafa no se encontró con Juanma y nuestros compañeros Juan Antonio y "El Zurdo" estuvieron desafortuados con los rebotes y la defensa. Queríamos la revancha, y debo decir que aunque perdimos, nos dejó mejor sabor de boca.


Salvo mis arranques de tiros errados, Juan Antonio tuvo la orquesta y lo hicimos mucho mejor, mostrándose Rafa Navarro más asertivo en ataque y dando más complicaciones a Juanma. Todo entraba e nuestro planes, incluso paramos un poquito a Manu, pero no esperábamos que Sammy daría el do de pecho. Había que ver si reaccionaba bien al hecho de que su mejor amigo Juan Miguel González (Guigui, el hermano de Jimmy) hubiera sido cortado para una categoría más alta en las pruebas del equipo. La respuesta fue asombrosa, un 60% de acierto en tiro y mucho descaro


Las genialidades de Sammy nos hicieron perder finalmente.
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