lunes, diciembre 28
Al final no fue para tanto. Nos faltaron Lakers para unos Cavaliers tan serios, así que los que no se quedaron de madrugada tampoco se perdieron nada, salvo un imperial Lebron comandando un asalto al Staples, que ofreció menos resistencia de la esperada. Del mismo modo, que nadie juzgue el nivel de Kobe Bryant por lo exhibido el día de Navidad, hay miles de partidos precedentes que demuestran sus habilidades. Tampoco han sido para echar cohetes elOrlando-Boston (la defensa está muy bien pero hay que anotar algún tiro) y el Madrid-Barça, donde los culés se han escapado del marcador con brillantez, sorprendiendo un gris equipo de Messina, pero tiempo al tiempo.
Para nosotros, todo lo que esperábamos nos lo trajeron en el calcetín, el parque de los tele se cnvirtió en un durísimo pentangular que exigió lo mejor de todos. ¿Talento o físico? Ayer se exigiberon ambas cosas. Mi compañero Rafael Navarro Samaniego y yo llegamos con ligero retraso, por lo que fuimos espectadores de lujo de un duelo de altura, donde Juan Manuel Luque Gomarín dio un golpe de autoridad encima de la mesa, con un Enrique en plan edecán de lujo, cortando y recibiendo los balones de un inspiradísimo Chino que estaba cómodo con su papel de director de orquesta. Ganaron al mejor de siete tras prórroga.
Mis compañeros y yo (salvo a Rafa no conocía a ninguno), nos encontramos con una encerrona, el azar y el retraso nos privaron de altura y fuimos una presa sumamente fácil, tan cándidos, que ni siquiera fuimos agresivos en defensa. Quedamos como la Cenicienta del grupo, pronto nos tocó contra un equipo que presentaba caras conocidas, entre ellas la de Pablo Nuevo, hijo del director del Saavedra y que parece comprender a las mil maravillas que no si no deseas que te echen a los perros... deberás ir a jugar al parque. Particularmente siempre que me midó contra él recuerdo una fatídica semifinal que nos enfrentó (Hassasins-Bender and Company), con polémica arbitral y donde nos pasó como al Barcelona con Montero... nos dieron toda la razón del mundo, Pablo incluído... y vimos cómodamente la final desde nuestro asiento. Empezamos mejor, las ayudas de Samaniego permitieron birlar varias bolas a Pablo (es muy bueno en el poste bajo, pero creo que le cortamos), lástima que un bajito genial nos rompiera el cuadro con sus penetraciones, Nano... el mítico compañero de aventuras de Antonio Joaquín González Castillejo, nos rompió como quisó y cuándo le dio la real gana, incluyendo un monumental dos más uno rompiendo la cintura de varios y contra tabla. ¿Queríamos competitividad? Nos dieron dos tazas.
Pablo Nuevo y Nano (que rayó a una gran altura, a la par que nos recomendó ver Avatar a todos los presentes, por activa y pasiva), se chocaron con la muralla de Juamma y cía. La única nota negativa que tan formidable escuadra presentó fueron las exigencias desmesuradas a Quique, el chico es muy bueno y versátil, pero parece que cuando ganan el mérito es de otros, pero si se pierde... es que no ha dado todo lo que podía. Nosotro seguimos deambulando, nadie hablaba mientras ahogábamos penas en el banquillo, más callados que en la misa del Gallo, pero algo bueno fue que nadie echó muertos al otro lado, caeríamos o no, pero aquí ninguno es más que el otro. Dando mejor imagen peleamos un partido duro y trabado en el que volvimos a caer, pero atrás quedó lo de ser hermanitas de la Caridad. Particularmente agradecí el apoyo de mis compañeros cuando anoté dos tiros seguidos, estaba en muy mala racha y realmente un tirador aprecia eso en esos instantes.
La llegada de un rival muy duro en el que destacaba Jesús Grande nos abrió una posibilidad, además, habíamos conseguido un gran base. Del mismo modo que los bajitos debemos admitir que no somos nadie sin un hombre alto al que buscar con balones importantes, un equipo con cuatro tíos que pasan del 1´90 se traducen en dominación del rebote y... pasillos en plan barra libre. Abusamos de las entradas a canasta y el ansía de la primera victoria pudo con todas las penas. Aunque soy totalmente del club de Garnett ("I hate to lose... I hate to lose. I don´t like anyone tell me I´m a loser. Lose is killing me"), es también encantador cuando piensas que cada victoria lograda es como una pequeña proeza. Pero también es verdad que muy pocos años he perdido tantos partidos y de forma tan continuada como ésta, es cierto que las exigencias de los compromisos labores son las primeras, así que espero a verano para medir de verdad cuánto puedo dar a nivel pachanguero, pero espero que estas rachas se vean acompañadas de vacas gorsas... disfruto del juego y de mis compañeros, hasta rivales, admito perder... pero no tiene porque gustarme. Para nada.
Entre las indiviualidades destacó como muy entonado, Arturo Vargas, jugador larguirucho, que sabe manejar muy bien la bola y es un experto triplista. Vargas lideró uno de los mejores equipos del torneito y puedo dar fe de que es muy díficil de parar. Además tuvo a la reencarnación de RIP Hamilton en su compañero Fernando que deslegó su rápido modo de lanzar de forma increíble. Fueron uno de los equipos más duros, aunque creo que hubo desequilibrio en la formación de las escuadras, tampoco me voy a quejar porque mis buenos números en septiembre del año pasado, espectaculares incluso, se debían a que casi siempre caía con los mejores (Rodri, Juanma, Jimmy, Navarro...). Afortunadamente, en nuestro único triunfo frente a ellos, tuvimos a Jesús Grande. Generalmente, cuando un crack de otro rival se presta a jugar contigo porque os falta uno en ese partido concreto, juega 50% de lo que puede dar, con la vista en su verdader choque. Jesús se comportó como un caballero y dio un recital de esfuerzo. Uno de sus compañeros -no doy el nombre por respeto-, reprochó su ansía con un escueto "Cuando te canses de jugar en la Liga de Desarrollo, nos avisas".
En primer lugar decir que de la Liga de Desarrollo salió un tal Scotty Pippen. En segundo, a ese chaval le conozco y la primera vez que lo vi llegó tarde mientras yo tenía el privilegio de partir cabezas en un equipo con Juanma, Rodri y cía. En ese momento yo podía haber llamado, por diferencia de resultados, a su equipo, Cuarta Regional o algo así, que por momentos lo parecieron... pero hubiera sido ventajista y resultadista. Ayer, no me avergüenza decirlo, mientras unos eran Boston o Cleveland, nosotros fuimos un equipo de poco presupuesto que debe hacer mucho con apenas nada. Y que con esas carencias de talento, circulación de balón, físico, salto y demás...fuimos de los pocos que mojamos la oreja al equipo de Juanma.
Fueron dos encuentros reñidos. En el primero los focos se dirigieron a Quique y Rafa Navarro, picados desde el primer momento. Tapón de Rafa, canasta de Quique, reverso de Rafa y canasta... regate de Quique. Yo me mostré en contra de este duelo, no por nada, sino porque si un GRAN MAESTRO como Kobe Bryant me pareció ridículo en el tercer partido de las pasadas Finales, picándose con el prometedor novato Courtney Lee, cuánto más nosotros. No es bueno para el espectáculo ni para los protagonistas del pulso, que obvian todo, incluso la lógica, para acabar en un uno contra uno. Juanma apostilló "Lo de Rafa es una tontería, además, Quique es mil veces mejor". Veo lógico que Juanma defienda a su compañero, hasta si le parece justo, decir que piensa que Quique (jugador de talento y condiciones innegables) es superior, pero "el mucho" sobra. Afortunadamente, Rafa calló bocas en el siguiente partido.
Si a mí me habia cabido el honor de meter una canasta de la victoria, un triple contra tabla -perdonad el narcisismo, sé que jugué muy mal, pero me aferro a esos momentos cuando estoy entre tantos correctivos- Rafa logró un reverso doble muy afortunado pero que derrotó al equipo que más partidos -con toda justicia, destacando a Juanma como antítodo contra Pablo Nuevo, a quien tiene tomada la medida, lo cual es muy díficil porque es un excelente jugador. Con esto se cerraba el telón.
Septiembre certificó que estábamos en crisis, octubre sirvió para limpiar los cuartos y quitar el mal rollo del ambiente, noviembre fue la dura puesta a punto, diciembre tuvo los primeros partidos buenos y a la altura de enero, ya hemos encontrado el referente. Queremos jugar al nivel que tienen muchos de los pachangueros de los teletabies, pero sin perder nuestras señas de identidad - humor, compañerismo, descaro y exigiendo defensa-ataque a todo el equipo, con máximo respeto al rival-. Será duro pero es un camino que ya hemos andado, lo tuvimos y volveremos a conseguirlo desde la humildad. Quiero volver a ganar catorce partidos seguidos.
PD: Gracias de nuevo al gran Juanma, con el que a veces discrepo, pero a quien siempre respeto en la cancha, por llevarnos de nuevo a nuestras casas a mi compadre Rafa y a mí. Como siempre, grandes conversaciones, no solamente de basket.
Cordiales saludos y como dice Easmo, que me sean buenos... pero no demasiado.
SE OYE POR EL PARQUE... "Mo Williams me priva y Cleveland mandó como quisó en el Staples", Juanma dixit. "Partido apretado de tú a tú, a mi Barcelona le costará ganar en Madrid", chasco para mi predicción. "Vaya partidito de Kobe y qué porcentajes...", Quique viendo los defectos de su ídolo, aunque llevase su camiseta.
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