domingo, diciembre 20
Parece que se va ajustando la máquina, así que mejor no molestarla. Duelos interesantes en el I.E.S Ángel de Saavedra, pequeña victoria a una zona para mi equipo y a destacar simplemente el retorno de uno de nuestros preferidos, Juan Miguel González, a quien desde ahora llamaré Guigui, por comodidad. El Saavedra puso sus trabas, se acierta a pensar exilio gustoso al parque de los teletabies en Navidades, porque además queremos que vuelva Easmo, a quien se echa en falta.
El partido confirmó el buen estado de forma de Kelvin. Se encuentra en un estado superior al resto, el problema, eso sí, que le encontramos a la horma del zapato, Rafael Navarro Samaniego, en nuestras filas, lidió con este toro poco apetecible. Le colocó un tapón digno de maestro del uno contra uno, le estorbó y provocó muchas veces. Incluso tuvieron sus piques dialécticos, sonrisita de Kelvin tras un tiro a tabla, Rafa protestando algunas de las faltas que le señalaban... y luego todo en la cancha como debe ser. Rafa eso sí se vio desbordado por las ayudas del hermano de Kelvin, haciéndonos un roto (22-10), con muchas agujeros en defensa. En ocasiones Rafa arriesgó mucho en las ayudas o nosotros no pudimos auxiliarle, pero dijo en una ocasión Scotty Pippen sobre el serbio Vlade Divac "En ocasiones no le sale lo que intenta, pero siempre trata de esforzarse y hacerlo todo correctamente". Rafa es esta clase de jugador y gracias a ello una bendición para esta Liga.
Afortunadamente, Álvao González, aterrizado de la universidad, puede convertir un corre-calles en algo productivo a su equipo. Anotó canastones, reparió juego, a veces se arriesgó demasiado, pero teniendo en cuenta la marca de perro de presa de José Carlos (yo la he sufrido y sé de lo que habló), es de indudable mérito que fuera el máximo anotador de nuestro equipo. Ibamos con malos porcentajes y sometidos al sabio ritmo de juego que Antonio (base cuya sapiencia es inversamente proporcional a su altura) iba imponiendo, Guigui careció de su usual habilidad, todavía inquieto por esa maldita rodilla, pero es tan listo y disciplinado que dio rebotes ofensivos y apoyó a Kelvin y José, que se comieron y devoraron nuestro juego interior para mandarlo a los perros.
Carlos Ortiz Ariza fue un apoyo fundamental, subió a defender en el exterior, dándonos más posibilidad de anticipación a Manu y a mí, rápidas contras nos fueron acercando. Incluso ello estuvieron más nerviosos y empezaron a fallar, con malas decisiones, como sacar a Kelvin a tirar de tres. No es un mal lanzador, pero le prefiero allí mil veces que rondando nuestra pintura. También me hace gracia que se me acusase de mala uva por una pillería. Corriendo para evitar desmarques en una situación de desventaja de nuestros rivales, vi que el tiro de Guigui a la paleta iba a ser cazado o por Kelvin o por sus apoyos, tenía ganada la posición y palmée lejos de mi tablero a la parte blanca, con vehemencia, intuyendo donde me iba a caer luego. No quisé que le diera a nadie y en realidad fue muy bien, el balón me llegó y no le dio a nadie. Pido disculpas si alguien lo malinterpretó.
Con un último arreón parecieron matarnos, colocaron un colchón de hasta catorce puntos. No obstante, aunque creo que fuimos irregulares y algunos jugadores, nos mostramos faltos de forma tras dos semanitas de estudios y trabajos, la actitud fue muy buena. Manu encontró esas penetraciones suicidas que este año le hacen anotar más que ninguno, yo al fin encontré algún triple (tuve un pobre 3 de 9, pero me satisface que dos de ellos vinieron en este asalto/remontada que por poco nos sale bien), mientras Álvaro y Carlitos apretaron. Lástima de algún triple que se nos escupió, pero no hay que buscar excusas, los aros son los mismos para todos... y otra vez será. Nos vamos acercando.
En los emocionantes minutos finales los dos equipos jugamos al nivel que espero tengamos a la altura de las pachangas de julio. Muy rápidos, combinativos y con dosis de imaginación, se doblaron muchos balones, buscando el toque constante. Pudimos dar incluso algún pase de espaldas y buenos regates. Fueron los mejores instantes y nos colocamos incluso a una canasta del empate... lástima que por motivos ajenos a nuestra voluntad hubiera que desaparecer antes de tiempo.
El 59-55 final con posesión para nosotros aún reflejaba lo abierto que estaba todo. Buen debut navideño. Esto va tomando forma. Sadudos cordiales.
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