lunes, enero 11
Como lo dijo Kevin Garnett en la mejor entrevista que le han hecho hasta la fecha, lo suscribo totalmente. Gran partido el pasado viernes, re-encuentro de muchos, felicitaciones de año, medias sonrisas y solamente seriedad en el encuentro, como debe ser. Lástima de clima, el frío fue total y congeló las manos, no creo que varios tiros se quedasen cortos al principio y había miedo al pelotazo (yo mismo di uno sin querer a Rafa Navarro en la pugna por un rebote), porque los choques en este gélido cuchillo duelen más.
Nos medimos Álvaro González (le disfrutamos mientras pudimos hasta que preparó las maletas para los exámenes en su universidad, lo entiendo perfectamente), al que tardaremos algún tiempo en ver, Jorge El Búho (correctísima aportación la suya hasta que el cansancio hizo mella), Carlos Ortiz Ariza y Kelvin, que salió de suplente. Reserva de lujo en todo caso, nos dio sangre joven y lucha en el rebote, incluso puso en problemas al mejor de nuestros rivales, un Juan Manuel Luque Gomarín empeñado en pivotar como nadie en 2.010... ya que lo había sido en 2.009.
Es muy divertido picarle balones y buscar el bloqueo y continuación con un jugador como él, capaz de un salto muy superior al resto. Esto nos permitió superar el colchón bien colocado por la Vieja Guardia(un José Antonio que nos acribilló a triples, un Jezú que tras su seriedad esconde a un jugadorazo aunque a veces algo individualista) y por descontando, al incombustible Rafael Navarro Samaniego. Rafa Navarro tuvo alguna de cal y otras de arena, pero fue voluntarioso y estuvo donde tenía que estar. Metió algún tiro decisivo contra tabla. Pero creo que lo que les permitió mantenerse a flote cuando nos acercamos fue el fichaje de Antonio, que manejó el esférico y atacó con soltura por encima de nosotros.
Lástima de triples. Supimos jugar en equipo, defendimos bien en la medida de lo posible, pero simplemente tiramos demasiado poco (y no con demasiado acierto) desde la línea de tres. Eso nos sentenció y nos hizo entregar la cuchara, sin embargo, no bajamos los brazos. Particularmente estos partidos son un poco engañosos... ¡más de dos horas media jugando los mismos rivales, cambiando dos veces de pista! ¿Jugamos bien o mal? En algunos momentos mejor y en otros peor, pero en partidos tan largo es casi imposible perder a veces el interés.
Buena tarde, simplemente eso... sigo con aquello de I hate to lose. Pero reconozco que el rival hizo todos los méritos del mundo y se lo ganó a pulso.
SE RUMOREA POR EL SAAVEDRA: Los viejos rockeros nunca mueren, 29 puntos de Sheed Wallace en Toronto, a sus 34 añazos, impagable. Lo de Kobe parece algo propio de depredadores aunque sin Pau pierden aúrea los de púrpura y oro. ¿Qué diantres le pasa a Unicaja? No parce una plantilla de Aíto ni un club de esa tradición.
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