martes, enero 19
He tardado mucho en poner la crónica del partido el pasado viernes, pero quería templar varios ánimos, entre ellos, los míos. En lo positivo destacar que se nos incorporó un nuevo "fichaje", Juanma Domínguez, un amigo que ya conocía desde hacía algún tiempo, buena persona, músico, estudiante del Góngora y un tipo que es todo lo raro que puede ser una persona con perspectiva propia. Tuve que bajarme desde el Saavedra a mitad del parido para recogerlo, pero lo di por bien empleado.

Hablando del encuentro, los más bajitos nos encontramos atinados en los tiros libres, lo cual dejó, por caprichoso azar, o mejor dicho, por puntería, dos conjuntos desequilibrados en centímetros para el rebote. Eso hubiera podido plantear una batalla interesante de no haber sido por la presencia de Antonio como base, lo cual dio un toque de lógica en la distribución del balón y regate, que tres jugadores altos como Jorge El Búho, Juan Manuel Luque Gomrín (Juanma) o Rafael Navarro Samaniego. Bajo mi modesta opinión, arrancaban con ventaja. Comenzamos acertando varios tiros con tino. Especialmente un reverso desde la esquina me hizo recuperar viejas sensaciones que juzgaba olvidadas, lo que no me esperaba fue la reacción de nuestros rivales. Se me colocó al Búho (que es un gran defensor) totalmente pegado a mí. Personalmente no me gustan estos marcajes (aunque lo han aplicado algunos equipos míos al mediros a Rodrigo Romero Alonso), porque me parecen una falta de respeto (a nivel pachanguero) para defendido y defensor.

Consciente de que me medía a un defensa muy bueno, dejé el protagonismo a mis compañeros, buscando, eso sí, hacer muchos cortes, recuperaba el aliento y a base de pequeños sprint me reservaba, aprovechando los pasillos que dibujó mi amigo Juan Antonio Haro (magnífico base que jugó muy poco aquella tarde). Me iba dando cuenta de que Búho se cansabay que Kelvin era más que capaz de llevar el peso anotador de nuestro bando. Eso sí, en los escasos momentos en que cesó su celosa marca, me agrada decir que clave algún triple. Es un consejo para los que sufráis estos marcajes, sed generosos, haced bascular en los demás, pero nunca, nunca... déis la sensación al defensa de que os ha ganado la moral, atreveros a tirar siempre. Aunque sean tan competentes como Búho, mandad este mensaje: "¿Crees que me tienes? Estás haciendo un trabajo cojonudo, no me dejas tocar bola... pero cuando estés agotado, voy a hacer todo lo que me he estado guardando, el partido es largo".

Me llegué a plantear, sobre todo tras la incorporación del otro Juanma, jugar a dos pistas. "Acaba siendo un corre-calles y todos terminamos con la lengua fuera. El basket de verdad es éste". Es la versión oficial, que podemos creer o no, pero que a mí no me venden más. Es curioso que los abanderados de esta opinión, sean los jugadores con más problemas en desplazamientos veloces y menos amigos de las contras. No me voy a cabrear como lo hice el otro día que estuvo mal, simplemente dejó esta reflexión del gran palomero Iturriaga: "El basket es como el tenis. Hay gente que es buena en tierra, en cemento, en césped... pero los grandes, son aquellos que pueden hacerlo en todas las superficies". Podemos seguir encerrados, venga, va, pero por favor NO VENDÁIS, perdón por las maúsculas, que no hay otras fórmulas, formatos y riqueza en este maravilloso deporte.

Otra cosa fue, cuando, tras el esfuerzo que, solamente él sabe cuánto luchó por dentro Kelvin, a pesar de las bajas de Juan Antonio, con triples acertados de Manu, nos pusimos a menos de diez y nuestros rivales se quedaron (momentáneamente), con uno menos.Sé que Kelvin y yo fuimos muy cabrones, hablando en plata, como ninguno de nosotros es tonto, movíamos la bola, sabedores de que no hay que ser John Stockton, para dejar un compañero libre en el triple. Y no, no valía con pegar a Búho, a Rafa o a quien fuera, había que mojarse y salir. Evidentemente nos acercamos muchísimo y tras la recuperación de Carlos Ortiz Ariza (triplista de rachas pero genial, a quien nos congratula no haber perdido), la cosa estaba igualada. ¿Por qué hicimos eso? Para demostrar a muchos que es muy fácil vulnerar a las reglas a tu antojo. Un reboteador macanudo como Rafa, media pista y... balones a Juanma, balones a Juanma, que además si tiene el día te hace 30 y pico puntos.Perfecto, es un monstruo, pero señores, es que estamos jugando un basket por y para él, y a mí me cae bien, muy bien Juanma, me parece de lo mejor que tenemos, pero si defiendes con uñas y dientes, si hasta hacéis el amago de puntear a su tocayo que acaba de volver a jugar tra muchos años... Hombre, si no ganas, es para hacértelo mirar.

Les quiero mucho, pero cuando tras cansar a Búho entre Kelvin y yo, ponernos dobles marcas con Antonio y Rafa, preciamente cuando nosotros teníamos uno menos... venga, somos el sparring, ¿no? Ponemos la cara y que nos la unten. No es así. Algunos quisimos salirnos de la farsa, entre ellos mi rival y amigo Rafael Navarro.Quienes me conocen, saben que me encantaba quemar los partidos, con triples inesperados, asistencias, gritando (de más) al compañero, algo que gracias a mucha buena gente he ido perdiendo, pero ayer volvía a enfadarme, a pesar e mis promesas. Y me alegro de ello, no insulté a nadie, no me metí con mi equipo, simplemente vi un mangoneo y no lo podía tolerar, se puede perder... no poner la cama. No se me caen los anillos por darle la mano a Búho por sus 18 puntos en la pintura, que fueron soberbios, comiéndome a fintas... pero me repatea que cuando le rompas la cintura en una jugada y triple limpio, cuando al fin, superas a Antonio... me coloquen a su mejor defensor, Rafa Navarro. Me sentí asqueado, enfadado y con ganas de quemar Troya. ¿Qué quedaba después? ¿Ron Artest? La protesta no es el resultado, jugamos bien pero sin definición (quizás porque éramos un equipo de gente que ahora solamente puede practicar un día a la semana). El problema es la intensidad y las malinterpretaciones que sufres.

De las pocas tretas sucias que me quedaban, el trash talking,en la chistera, resulta que van mis rivales y se lo creen. Rafa Navarro nos infla a tiros de media distancia, se me ocurre decir que ahora va a fallar ocho seguidos... y encima sus compañeros casi me animan. Mal vamos si: A)En la cancha se pierde el sentido del humor. B) Se menosprecia a un compañero, como fuere, pero pecado doble si ese compañero te ha dado un doble-doble que te ha permitido un triunfo que debio ser cansado y que finalmente fue más apurado y se produjo ordenando y mandando la retirada. ¿Qué se veía poco? Se veía poco para los dos equipos.
El próximo día jugaré, aceptaré los tiros libres y los equiposque toquen. Pero voy a volver a saltar como el otro día si se me venden escarabajos por vacas, voy a renunciar al trash talking, pero como Rafa o algún otro compañero sea tan criticado por sus propias filas... no me lo voy a guardar en la crónica. Y sabéis la opinión qué me merece eso. Los triples de Calitos, los ganchos de Búho, el uno contra uno de Juanma, la dirección sapiente de Antonio y los rebotes de Rafa.. nos ganaron, chapeau. Pero que no se vuelva a decir, salvo que sea verdad, que el equipo donde yo estaba no se esforzó que no tuvo su día... tuvimos lo que Cruyff llamaba tardes negras, pero te podías mirar la cara en el vestuario. Los dimos todo, gente que no tiene tienda de campaña y juega día sí, día también, aguantó todas las cacicadas y jugó hasta el final. Y eso, se gane o se pierda, hay que reconocerlo.
¿Saben lo que es el dos más uno? Bueno, pues eso es algo que jugadores como La Vieja Guardia han convertido en un arte. Juegan en estático, esperan tu contacto y te la sueltan. Nada que objetar. El problema para nuestros regateadores, especialmente Manu, es que recibimos faltas tan contundentes que no había manera humana de levantar la mano y tirar, jugada invalidada porque no hay tiros libres (curiosamente eso parece motivar mucho a los que peor tiran, para seguir imponiéndola). En vez de dos puntos, quizás tres, tienes un tío cansado, apaleado y que además tiene que empezar otra jugada, y eso que el comportamiento de Manu fue ejemplar.
Por ello, el amigo Rafa, que me comprendió demasiado teniendo en cuenta mi salida de tono, tuve que espeficiar a sus compañas que más valía darme el dos más uno, sí, sé que me tocaron sin querer, que la solté después... pero estaba literalmente hasta las narices de que me cortasen (entre Búho, Rafa y Antonio, haciendo su labor, no lo discuto) hasta en ocho ocasiones, ¿los demás no podemos jugar? Hice valer los tres puntos, y no me arrepiento para nadie. Y luego saqué dos más. Lo único que puedo reprochar a un equipo que aguantó mis imbecilidades, como diría el gran Jerry Sloan: "No supieron que estaban ante un partido sucio, por eso perdimos". Amén. Y si Juanma o cualquier otro están tan descontenos de Mr. Navarro, por favor, no sufráis más, dárnoslo a nosotros.
Con ello no estoy alentando a la violencia, sino todo lo contrario, porque creo que lo que Manu, Kelvin y cía fue basket... tampoco digo que te dejen entrar, pero que el propio defensa se lo plantée cuando te ha hecho ocho faltas. El próximo viernes voy sin ningún mal rollo y con ganas de jugar después de los exámenes, me da igual ganar que perder (prefiero ganar, qué diantres), pero por favor... cacicadas no, que yo y mis camaradas las hacíamos en el Carmen y eso al final termin siendo aburrido. Que los dos equipos se midan en igualdad de condiciones.
Saludos y viva el basket limpio,
El Viejo.
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