martes, febrero 23


Y volvieron a reunirse. Aunque estaba latente el severo correctivo de Vistalegre, el Madrid venía jugando mejor. De la batuta de Marko Jaric en estado de gracia, con un Sergio Llul hiperbólico, los de Messina pisotearon y convirtieron en vulgares a dos grandes equipos como la Penya o el Tau. Todo eran merecidos parabienes, pero nadie pensaba que era una pena no contar con Bullock, o que los de Ivanovic contaron con un Splitter bajo mínimos. Pequeñas sombras en una nave que iba a por un título que se resistía por más de quince años.
Los de Xavi Pascual habían decepcionado ante el Cajasol (excelentemente mandado por Joan Plaza desde el banco), dependientes de las genialidades de Juan Carlos Navarro. Luego, en semifinales, sin un Víctor Claver a su altura, el Pamesa estuvo por delante varios compases del encuentro. Hubo de aparecer un Ricky Rubio mágico y el más dominante Fran Vázquez para curarse en salud. Nadie hablaba de la buena distribución de minutos de Pascual o de que jugadores como Pete Maikel siempre rendían mejor en las finales.
El Madrid salió acelerado, muy agresivo, encomendado a los prodigiosos porcentajes de Jaric. El Barcelona respondía con paciencia, en el clásico intercambiode golpes de dos pesos pesados, Basile daba clases de tiro mientras los blancos tenían pequeñas rentas, con un conservador pero siempre omnisapiente Prigioni. Desde el principio se vio que sería un choque a pocos puntos, Jorge Garbajosa anotó un canastón y Navarro un triple, no volvieron a dejarles solos. El partido fue árido, indigno de una final (más si recordamos el Unicaja-Tau, inolvidable), aunque mereció la pena por ver a un espectacular Fran Vázquez. Muchos pensábamos que erraba al decir no a Orlando, pero ayer volvió a confirmar que puede ser dominante, agresivo y absolutamente intimidador. Es cierto, no vimos ayer al mejor Felipe Reyes (que por cierto, hasta en un día gris, puede sonreír con su título de máximo reboteador de la historia de la Copa, esto habla de la extraordinaria calidad del jugador), pero no podemos restar mérito a un Vázquez que fue la daga azulgrana.
Al final, al Madrid le pudo el espectro, aunque son una gran plantilla y van a mejorar en el futuro, no pudieron brindar a Florentino Pérez el primer título del año (aunque CR9 le alegró la vida pocas horas después en el Bernabeú), empieza a colear el apelativo "bestia negra". Hace no tanto, el Tau de Ivanovic lo era para el Barça de Xavi Pascual, entre el míster y la plantilla encontraron remedio en plenas finales de la ACB. No veo por qué no, un entrenador tan sabio como Messina no pueda revertir ese flujo. Pero de momento, ya lo ha dicho Garbajosa, el Barcelona parece mejor que el Madrid. Queda mucho, y una vara tan fiable como la Euroliga.
Lástima que la prensa y la televisión no hayan apostado tanto por el basket como el asunto del himno. Sin ser monárquico, he de admitir que me parece poco útil que si no me considero representado por los reyes, vaya a un pabellón y les increpe en una competición que lleva su nombre y juega mi equipo. Tampoco haría un drama, un pequeño mal rato (siempre que no se llegue a situaciones tan aberrantes como la de Berlusconi o insultos reales, a fin de cuentas, el silbido, es únicamente muestra de mala educación) está más que justificado por un sueldo que todos querrían en un clima de crisis económica.
Si todo es cuestión de hablarlo... O no ir, o si resulta que hay mayoría incómoda con el apelativo, que se hagan equipos, cuadros y creen otra competición. Yo la vería. Claro, es decir, si hay jugadores como Fran Vázquez. Todo es respetable y el pueblo soberano (esa Corona es la que más), pero debemos saber estar. Una pista tan magnífica no merece que unos pocos silencien a los seguidores de este maravilloso deporte.
Cordiales saludos
Publicar un comentario en la entrada