domingo, marzo 21
Parece que hemos recobrado el pulso a la competición. Escribo tranquilo y con muchos partidos atrasados, pero la memoria no es mala y agradezco horrores no tener que anotar tantos datos y luego llevarlos a una revista que fue tan satsfactoria como finalmente inabarcable para una pluma en solitario. Hoy mencionaré solamente los encuentros de la semana pasada, el domingo, en el parque que se ha convertido en un lugar ideal para disfrutar. A diferencia de los sábados y los viernes donde siempre apetecen más cosas que tirar a un aro, la adormecida tarde del domingo se ha tornado en el instante ideal para disfrutar de este deporte.
De la mano de dos genios llamados Pablo Castro Martínez "El Pelusa" y Juan Manuel Luque Gomarín, Juanma, junto con otros veteranos de lujo del parque, tuvimos una tarde ideal que solamente me enturbió el feo asunto de una llamada de mi amigo Rafael Navarro Samaniego, que estaba previsto que viniera, pero molestias en la rodilla se lo impidieron. Ahora, con dos semanas de tiempo, tras oportunas revisiones, los médicos han podido tranquilizarle a él y a todos, afirmando que aunque deberá tomárselo con moderación, no hay riesgo de operación. Suspiramos de alivio a partir de ahora.
Comenzamos apretando fuerte. En especial los heterodoxos ganchos de Pablo nos dieron la oportunidad de ganar sin excesivos problemas los primeros encentros. Si él era la clave de la ofensiva, creo que la defensa fue la que nos permitió irnos invictos. En uno de los encuentros, creo que contra la escuadra liderada por el expimentado Cepeda, tuvimos un atasco mayúsculo, siete minutos sin meter nada. Gracias a robos de balón, tapones de Juanma y un eficaz sistema de ayudas, acabamos encajando únicamente cuatro puntos en esos siete minutos. Normalmente, tanto tiempo sin anotar te condena a perder el encuentro.
Entre los rivales destacó Luis Vela, quien fuera uno de nuestros pívots en la feliz época del Saavedra. Es muy corpulento, no es malo tirando y se busca bien los huecos, fue quien más daño nos hizo en la zona. Además tenías varios compañeros/as que están haciendo un muy buen papel en el Trofeo Rector. Eso creo que fue contraproducente para ellos, los pachangueros tenemos nuestro orgullo y los que no hemos tenido colegas suficientes en Filosofía y Letras para defenderla en la pista, siempre queremos demostrar algo en esos choques. Pudimos con Luis a pesar de que hizo que los suyos vendieran cara su piel, de haber sido unas series, habríamos colocado un 4-0, que no refleja la distancia real de ambos conjuntos, pero que confirmó como deberíamos jugar todas las tardes.
En el último tramo apareciero Miguel Collado León "Easmo" y su hermano Daniel. Tras una mala racha con el Smash, el primero al fin pudo batir al segundo, aunque fuera en anotación y rebotes. Esto le permitió al ninten-center sumar dos victorias junto con nosotros. El ambiente fue fantástico y nos divertimos mucho, aparte que los rivales estuvieron muy correctos en todo momento.
El siguiente día, costó menos madrugar el lunes. Seguiré informando de las pachangas atrasadas. Cordiales saludos,1 abrazo
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