sábado, marzo 13
Como decía Marco Aurelio en "Gladiator", existen cosas tan hermosas como sueños, pero tal es su fragilidad que únicamente puedes susurrarlo, pues si no se desvanecerá. Salvo la interesante propuesta del amigo Raf, llevaba tiempo este blog sin moverse, pero ni mucho menos el basket pachanguero ha descansado. Tenemos trabajo atrasado por hacer, mas lo primero es lo prioriario, tenemos retorno de un jugador muy apreciado, tan anotador como individualista, tan heterodoxo como efectivo, Pablo Castro Martínez. "El Pelusa" ha vuelto de Almería para, entre muchas otras cosas, recordarnos que no ha perdido puntería.
El primer encuentro que me gustaría contar fue uno que (al fin) disputamos un encuentro a dos pistas. Finalmente se demostró, ni corre-calles, ni palomiteros, ni más polémica que lo evidente, igual que a una zona, hay gente a la que se le da mejor y a otros peor. La fórmula funcionó en grandes rasgos, con un duelo muy interesante entre Juan Manuel Luque Gomarín y Kelvin. El primero empezó a arrasando (taponazo a Carlitos), pero Kelvin fue de menos a más, con mucha gasolina en el depósito. Igual que Álvaro González, empezó con muchos problemas, le costaba conectar con Xavi en la creación de juego, pero terminó volviéndonos locos con sus penetraciones. Pero mientras ellos iban a chispazos, nosotros, gracias a la dirección de Antonio (a quien debo uno de los mejores pases que me han dado en mucho tiempo, una contra que terminó lanzándola muy pegado al tablero para un palmeo), jugando a un nivel excelso desde hace meses.
Particularmente el encuentro empezó muy bien para mí, triple esquinado limpio. Pero después fallé los seis siguientes lanzamientos, por lo que mejor me dediqué a asistir (me encantó combinar con Antonio, un jugador muy pequeño pero tremendamente inteligente), aunque luego tuve una excelente racha, propiciada principalmente por los pases de Juanma y especialmente Antonio. También agradecí que Jorge El Búho (otro partido muy sólido para él) se dedicase a defender a René, el esforzado hermano de Kelvin, dejando a Juanma más libre para generarnos juego. Eso sí, detecté un pequeño bajón de ánimo en Juanma al final, una de las causas por la que nos recortaron, a pesar del mal día en triples de nuestros rivales.
Después vino la discusión con el marcador. Tras unos momentos donde jugamos a muy buen nivel tanto en defensa como en ataque, poniendo un marcador 13 arriba. Sin embargo, inexplicablemente, no se contó el siguiente canastón de René (máximo reboteador ofensivo), para después vernos desbordados por el nivelazo de un Álvaro que tuvo que verse con la soga al cuello para recuperar su excelente nivel, apoyado por un Kevin sobresaliente. Este dato es muy importante, teniendo en cuenta que después se cortaría el partido bruscamente cuando estábamos uno abajo (sin permitirse que sacásemos tras rechace de José Carlos), que en realidad significaba que estábamos uno arriba. También se produjeron varios errores, no señalamos un choque de Xavier ante un triple mío que corto una buena opción de rematar la faena. Seguidamente, fueron nuestros propios errores en las segundas opciones las que nos machacaron. Pero los dos equipos nos fuimos contentos, unos por remontar y otros porque en el fondo nos sabíamos ganadores. Pero mucho cuidado, dimos muy malos síntomas después de tener una gran ventaja.
Ese viernes terminamos con un divertido cuadrangular. Recordadme que tampoco me queje si la próxima vez me enfrentó a algún equipo "cheto", porque los tiros libres permitieron que Rocho y Juanma se pusieran conmigo. El desequilibrio de altura restó espectáculo y liquidamos al triunvirato Antonio-José Carlos y Carlitos, aunque el marcador final revela una diferencia mayor de la existente en realidad de nivel de juego de ambos conjuntos. Tras otra victoria, nos jugamos la imbatibilidad frente al otro gallito, que venía de tumbar a sus rivales. Kelvin, Búho y René juntaban una combinación de músculo que trajó el duelo más vibrante, con Rafael Navarro Samaniego y Xavi de espectadores de lujo.
Golpeados por su potente juego interior y el lanzamiento de Búho, el plus de Rocho nos permitió tener segundas opciones. Afortunados triples (al fin entraban) permitieron que empatásemos, hasta el punto de forzar una prórroga. Pronto, quedó claro que los rivales, como era lógico confiaban en desgastarnos, el reloj corría a su cuenta y estaban más frescos. Especialmente, Juanma estaba asfixiado y acribillado a faltas,pero a él le debíamos estar en el tiempo extra gracias a una inteligentísima falta sobre Kelvin cuando todo parecía decidido.
Tengo que agradecer algún elogio que me cayó por parte de los que vieron el partido y rivales (lo cual les honra), tras anotar el triple de la victoria sobre una defensa muy buena de Kelvin. "Ha vuelto el bolsillo de Doraemon" escuché, lo cual me trajo muy gratos recuerdos. Excelentes compañeros, un equipo contrario potente, máximo anotador y canasta de la victoria, ¿qué más podía pedir? Desde entonces no he podido ir a jugar, pero el basket se ha seguido moviendo.
Pablo Castro ha traído el basket entre semana, destacando también la presencia de Juanma (al nivel de siempre, es decir, muchísimo) y un reaparecido Nacho Gracia, con un peso ideal y además hermano de uno de los mejores bases que nunca tuvimos, Pablo Gracia. Y el tiempo acompaña, las lluvias han cesado y mañana puede haber un excelente pirque en el Teletubbies grande... pero keep our secret, vaya que lo esropeemos si lo decimos muy alto.
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