martes, abril 6


Buen partido el Domingo para despedir una gran Semana Santa. Faltaron algunos de los habitules, pero vimos el re-encuentro de Antonio Joaquín González Castillejo y Miguel Collado León, Easmo, el ninten-center. A mí me tocó en suerte Easmo y su hermano Daniel para encarar un 3X3 donde Antonio lideraría a un equipo formado por Alex y Gustavo. Se jugaría una serie al mejor de tres.
El primer partido mostró los temores de Daniel. Siempre ha sido un excelente tirador, pero llevaba tanto tiempo inactivo que temía el encuentro. Sus primeros disparos al hierro le pusieron algo nervioso, no obstante, su hermano y yo respiramos aliviados. Eran lanzamientos inteligentes y empleando bien la tabla, ya entrarían... no se le había olvidado jugar.
Pero él que no necesitaba presentación era Antonio, aunque afortunadamente empezó poco enchufado, porque ya sabemos sus devastadores efectos. Gracias a un Easmo dominante en el rebote ofensivo, cimentamos pequeños colchones. Gustavo hizo una excelente ayuda en el interior, pero el ninten-center se salió a fuera y empezó a echufarlas de tres. Cuando logra montar ese irreverente show, el equipo lo nota enseguida. Dani se animó y empezamos a darle balones en la esquina. Pimer partido en el zurrón con menos problemas de los esperados, a pesar de los puntos de Alex.
El segundo partido empezó mal. Antonio birló un rebote defensivo y palmeó. Iba a demostrar su enorme calidad y desde entonces tuvimos problemas para pararle, Daniel aún no sabe llegar a las ayudas con jugadores de este calibre, se centra demasiado en su par y se desentiende. Cuando tienes en frente a killers como Antonio, eso lo pagas caro. Afortunadamente, Gustavo anotó un reverso increíble, evitando nuestra chapa, síntoma claro de que nuestros rivales estaban en total racha y era oro todo lo que relucía.
Easmo calló a sus defensores con sendos triplazos que empataban todos los esfuerzos de Antonio. El partido quedó en un mano a mano, donde la exquisita osadía de Alex nos sorprendió con entradas suicidas que nos machacaron. La igualdad presidía y el tercer duelo de desempate sería por todo lo alto.
Yo empecé muy acelerado, tratando de ganar en cinco minutos. Easmo me aconsejó calma y realmente era lo cierto. En ocasiones me sonrió al ver que ahora puedo ver estas cosas que al resto les son tan evidente, realmente he sido un pachanguero muy visceral en demasiadas ocasiones, aunque en algunas me ayudó, no pocas veces fue algo nefasto. Con más cabeza, conecté con mi amigo Daniel que supo anotar y mantener un pulso con Alex. Antonio y Easmo estuvieron más fallones, aunque quedaba claro que se jugarían las bolas decisivas. Una bandeja mía volvía a colocarnos a un tiro de matar el encuentro. Supimos encontrar a Easmo, buena defensa de Gustavo, bonito gancho y poca fortuna con el triple... ay, si uno solo de los triples escupidos a Daniel hubieran entrado... pero daba igual, Antonio sentenció con un lanzamiento que solamente él mete en el parque. 2-1 para ellos.
Daniel, Rafa Navarro Samaniego y un servidor nos tomamos la revancha contra Antonio y su equipo unas horas más tarde en el Parque de la Asomadilla en un divertido juego que consiste en colocarse en esas canastas de mini-basket y jugar sin botar el balón, solamente se puede tirar, pasarla o pivotar. Rafael Navarro superó el excelente trabajo del tándem Antonio-Easmo y fue nuestro hombre clave, metiendo muchos tiros con una facilidad increíble teniendo en cuenta la visibilidad.
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