miércoles, junio 16


Ayer se consumó. Partido apretado, mucha tensión, Juan Carlos Navarro intentó el enésimo milagro con un triple desesperado que hizo que Dusko Ivanovic volviese a invadir la pista.
Seguíamos sin creer en el Caja Laboral, los azulgrana tenían Copa del Rey, Euroliga y Supercopa. Pero, amigos/as, las finales hay que jugarlas y a los culés nos dio por subestimar el corazón de un campeón. El Madrid de Messina fue la mejor escuela, le enseñó a Splitter y a los suyos a sufrir cada posesión, a no tener complejos...
A pesar del 3-0, el Caja Laboral ha ganado dos encuentros por apenas un punto, indicativo de la igualdad que existió... pero también de que por primera vez en todo el año, Xavi Pascual no impusó el esquema de juego y con ello el resultado. Hemos jugado siempre dónde lo han exigido los vitorianos. Marcelinho Huertas se puso el disfraz de héroe en el Palau, el brillante jugador que empezó a convencernos en la Penya ha dado el paso que distingue a los buenos de los muy buenos.
Ayer los barcelonistas presentaron mucho coraje, también tener la suerte de su parte cuando el tapón ilegal de Morris fue permitido. San Emeterio tuvo el tiro libre clave y no fallo, me sorprendió su entereza y capacidad de anotar. El pobre Basile ya no tuvo tiempo. Lección clave para uno que será un grande, Ricky Rubio, que aprendió bastantes cosas de defensa durante esta serie y se ha llevado más pinchos de merluza de los que se llevará en otras finales.
Bonita explosión de júbilo y momentazo de Walter Hermann, un jugador con el que la vida se ha portado muy mal, al fin tuvo el momento de subirse a los aros y cortar las redes. La fiel afición de Baskonia, quizás a única que pensaba en poder meterle un 3-0 al equipazo catalán. Y lo hicieron porque su banquillo rindió, porque Ivanovic recuperó su sapiencia estrategica, por los triples de Tele, por una defensa asfixiante... porque tienen una afición que entiende mucho de basket. Porque nadie les ha regalado nada en todo el año.
Ganó el mejor y hay que congratularse. Y quizás volvamos a vernos en la cuarta final entre ambas escuadras.
PD: Yo no me alegro por David Stern ni por las cadenas de televisión... sino por célticos y angelinos, dos grandes escuadras que se merecían un séptimo. Que sea un gran partido, igualado y sin lesionados. Particularmente a mí me han ganados los orgullosos verdes, pero entiendo el apoyo a los californianos por el factor Pau Gasol. Alea jacta est.
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