jueves, julio 15
La joven estrella tenía aires de díscolo. Era un duelo de exhibición, ¿qué más daba victoria o derrota? Su entrenador de aquel día no escuchaba su misma música, probablemente, ni siquiera pondrían la misma emisora.



A muchos le debió parecer arrogancia poner al Bad Boy a defender, más en un show como aquél. El chico se llamaba Allan Iverson. El viejo técnico, al ser preguntando, no lo dudó "¿Qué si me hubiera gustado tener a Iverson como jugador? Claro que sí, el chico es un guerrero y juega muy bien". Corteses y merecidas palabras, pero, ¿qué pensaría el tatuado muchacho?
Acaba el encuentro y el genial base anotador se acerca a la figura con el puro, Auerbach se sorprende por un momento, pero enseguida sonríe: "Coach, ha sido un honor jugar para usted". Hablar del arquitecto de los Boston Celtics se podría resumir en amor y respeto de cuantos les conocieron. Incluso el polémico David Stern hablaba de "Hueco irremplazable" tras conocer su perdida.

Phil Jackson, que es cualquier cosa menos tonto, lo supo tras vencer a Orlando. No podemos sino descubrirnos ante aquella emotiva noche del Maestro Zen, su noche, el día que sumaba su décimo anillo: "No se trata de una competición. No importa que yo ahora tenga diez y Red nueve. Él siempre será recordado como modelo de entrenador NBA. Pero, lo que lo hacía una leyenda era el excepcional ser humano que había detrás de todo aquello. Hoy me fumaré un puro... en honor de Red".
Lo cierto es que teniendo en cuenta lo parco (por no decir en ocasiones pretencioso) que es Jackson con medios y en ocasiones rivales (por ejemplo: Kevin Durant) sorprende el respeto que siempre ha mostrado por Red. Pero, ¿qué ha pensado Auerbach del técnico que le terminó batiendo la marca (aunque en más años de ejercicio) después de su fallecimiento?
La gente ha solido malinterpretar sus palabras de: "Phil nunca ha tenido que empezar de cero. Ya había encontrado a Chicago la labor de Doug Collins y en Los Ángeles ya había gente que le fichó y confeccionó la plantilla". Es cierto que dijo aquello, que los detractores del Zen aprovecharon para colocarlas como credo y sus defensores hablaban de viejos vengativos y celosos del éxito de las promesas. Ambas premisas son incorrectas, Red no subestimaba a Phil y tampoco era una persona que se dejase guiar por la envidia a la hora de valorar cosas baloncestísticas (no se ficha a Larry Bird ni se logran chollos como McHale o Parish siendo un míope).


La valoración del general de Bill Russell fue mucho más extensa y es recogida en el libro "La leyenda verde". La frase continuaba: "No me entiendas mal, no se ganan tantos anillos sin ser listo. Lo único que digo es que lo ha tenido más fácil que otros y que, si no eres una estrella, no está tan interesado en enseñar los fundamentos como pueda hacerlo Larry Brown".
Su sorprendente juicio proseguía: "¿Sabes cuál fue su mejor año para mí? En 1994, cuando se quedaron sin Jordan. El chico hizo el trabajo de un demonio, reconduciendo Scotty Pippen al liderazgo de una plantilla más mermada. Hicieron una buena temporada regular y llegaron a las Finales de Conferencia y, de no haberles arbitrado como lo hicieron en el quinto encuentro, habrían llegado a la Final". Por ende,Auerbach conocía a la perfección y hasta apreciaba los méritos de Jackson en su justad medida.



"No se trata de defender a Red, sino de ganar el anillo", matizaba Doc Rivers en la feliz (para los célticos) Final de 2008. Y en cierto sentido, Rivers le dio un clinic de conducta a un furibundo Maestro Zen, poco acostumbrado a no manejar las series a su antojo. Pero, apenas un año después, lograba el anillo de una manera brillante, "El mérito en la victoria siempre es de los jugadores. Si algo falla es cosa nuestra, que no sabemos guiarles".




- "¿Semejanzas entre Phil y yo? Ah sí, cuando hablamos los jugadores nos escuchan y respetan. La verdad es que eso es bastante importante"- Red Auerbach.


Dos de los más grandes. Una de las mejores personalidades de la historia contra las mejores estadisticas. Difícil decisión que dependerá de cada cual... personalmente, voy a encender un puro para ratificar mi elección...
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