domingo, agosto 1
Quizás lo teníamos Klego y yo en el calendario. Era el partido para buscar encontrarnos de nuevo, Pablo Castro bromeaba en el inicio: "A ver si hoy os entra algún tiro", pero eso pareció que no iba a ser. De hecho, mientras Klego venía, nuestro primer encuentro solamente se saldó en victoria gracias a los esfuerzos de Javier en los rebotes y El Pelusa (pese a la esforzada defensa de Santi). Con todo, el partido fue muy bueno, intensidad por ambas partes y muchas ganas de jugar.
Pablo estaba tan fino que me disparó a las diez asistencias, prácticamente anotaba cada gancho que intentaba. Finalmente nos llevamos el gato al agua, con él en plan MVP. Los siguientes choques nos trajeron a Justo, Daniel Collado y su hermano Easmo. Este último fue a jugar con nuestros rivales aquella tarde, el nintendero hizo bloqueos limpios para Santi, mientras que su visión de juego apoyó a Alex (que se mostró muy suelto con las suspensiones y fintas). Por otro lado, Pablo alternó lo mejor de su juego (ganchos, rebotes ofensivos) y lo peor (exceso de indivualismo, apenas prestó atención a los desmarques de Daniel y Justo).
Justo y Daniel nos dieron estabildad a nosotros. Daniel comenzó flojo en defensa, pero paulatinamente, se fue haciendo con más y más rebotes defensivos. Por su lado, Justo volvió a ser nuestra respuesta a Easmo, es bueno en el uno contra uno y le conoce, aunque en esta ocasión, el primo mayor logró la victoria de su equipo. Fue un partido apretado, a pesar del buen trabajo de Santi y el trash talking de Easmo, estuvimos perdiendo por diez puntos.
Ajustamos en defensa y al fin volví a parecer unpoco el de otros días. Firmé un inesperado 16/19 en tiros, toda la fortuna que se nos había escapado el otro día parecía sonreirnos... ibamos remontando y hasta una pedrada a tabla de tres entró. Easmo empezaba a pedir mayores cierres del tablero y siempre es muy agradable ver como las defensas rivales se centran en ti.
Precisamente Miguel fue decisivo con un lanzamiento a tabla delante de Justo, que pese a todo le guardó muy bien. Nuevamente, Santi la picó y en esta ocasión fui yo el que no pudo pillar a Easmo. Se nos escapó el duelo por poco, pero a diferencia del otro día, nuestra moral estaba bastante alta, nadie se borraba y confiábamos en la revancha... Todos a beber agua y a salir a por la última.
Y así fue, lo cierto es que si en el anterior encuentro habíamos estado atinados en el tiro, Justo lo resumió mejor que nadie al afirmar: "Hoy ha sido al contrario. Incluso algunas que nos han entrado han sido...", pero modestias aparte, Klego tomó buena nota de lo que le había enseñado Modesto. Pidió más bolas al poste bajo y pivotó con la soltura de un veterano, pese a Easmo y Javier. Su 6/7 en la segunda mitad nos dio un colchón definitivo.
Como sospechábamos, Daniel volvió a ser el termómetro del equipo. Cuando se descentra nos cuesta algún tiro fácil, pero si le das tiempo él solo reacciona, es muy bueno con la tabla y finalmente nos ayudó con varios lanzamientos decisivo. Entre él y Justo cerraron bien el aro. Sin saber bien cómo, mis tiros seguían entrando con bastante calma y sin preocuparnos por los buenos minutos de Santi que los devolvió al juego junto a Javier, supimos sentenciar.
La siguiente jornada tendría como protagonistas a Pablo Castro y Daniel Collado. Los dos jugones siguieron con los clásicos 21, donde Daniel está siendo el verdadero dominador, ganando 3-1 a todo un experto como El Pelusa. La clave de Dani siempre ha sido los tiros libres, es allí donde cimenta sus victorias.
Después se midieron en varios dos contra dos, perdiendo el último encuentro por estrecho margen frente a los pachangueros del parque.
Publicar un comentario en la entrada