jueves, septiembre 16
Estados Unidos iba con el equipo C. Teniendo en cuenta que a cojuntos A se les había puesto en aprietos, más de uno se frotaba las manos. Pero no, desconocidos para el gran público, los jugadores de Mr.K dieron una lección de madurez ante los anfitriones otomanos.
El proyecto de Jerry Colangelo ha hecho pleno y ha reconquistado laureles en América, Juegos Olímpicos y Mundobasket. Y da la sensación de que solamente en la Final de Pekín, las semifinales ante una mermada Argentina y el choque frente a Brasil, el "equipo de la redención" haya tenido vértigo.
USA sabía cómo jugaban sus rivales, mientras que muchos no contemplaban las opciones versátiles de Westbrook o a gran clase de Lamar Odom. Ni siquiera la baja de Rondo se notó debido al savoir faire de un Billups que se lleva otra muesca en el revólver a su ya nutrida colección de trofeos. Cierto que por momentos no ofrecieron juego en bloque y que, pese a la lucha de Chandler, hubieran tenido problemas en la pintura... Nadie, salvo los brasileños lo supo hacer. España empezó a inmolarse desde el amistoso en Madrid. No pasa nada, el equipo de Scariolo tiene crédito, demasiados años de buen baloncesto para ponerse nerviosos, no obstante, a diferencia de los Juegos, no solamente han ganado en el oro... sino en sensaciones.
Los turcos lograron pasar pese a Teodosic, junto a algún garrafal error arbitral en los minutos finales. Los serbios, la orgullosa camada, se durmieron un poco y no se dieron cuenta de la pirula que les hicieron. Con todo, qué placer ver jugar a Tunceri y Hedo Turkoglu. Incomprensiblemente, su entrenador les castigó por una discrepancia durante todo el tercer cuarto,justo cuando los chicos de Mr.K cogieron la directa y no miraron atrás. Turkoglu, con 4 de 4 en triples, no pudo estar todo lo que quisó en el evento deportivo del año para su nación. Al menos pudo brindarles agradecimiento en un bonito desenlace, con la grada aplaudiendo.
El que come aparte es Kevin Durant, cuando su equipo se atascaba y se echaba de menos a las estrellas que dijeron que no, éste muchacho espigado respondió. Es diferente, junto con el histórico Scola, ha sido quien más y mejor ha demostrado poder anotar en cualquier posición. Tremendo en todas las facetas, decía The Virus que había empezado su reinado. Desde luego, este muchacho tiene aún el techo muy lejano... Es genial.
La FIBA se había acomodado y la NBA vino a luchar y a hacerlo bien. No tienen excusa ni Argentina, ni España ni Serbia.. Estados Unidos cumplió llegando a la final y, salvo los serbios, ninguna de las otras dos tiene excusa de no perder la corona limpiamente. Sobró algún gestito (saludos medio a chufla con el partido aún disputándose, el mítico "hemos venido a cumplir una misión", la defensa intensísima que siempre le permiten...) pero, nada, no nos autoengañemos. 1-0 en este trimestre para la mejor Liga del Mundo, excelentes jugadores que no están a la cabeza de la competición demostraron oficio y superioridad evidente, tanto mental como deportiva.

Pero la historia más bonita la ha escrito Lituania. Sin Jasikevicius, Siskauskas, Stombergas... han vuelto a ser medalla. Se vengaron de Argentina por el bronce, iniciaron la crisis española al remontarles 19 puntos... incluso cayeron dignamente ante USA, más no podían hacer.
Volvieron a ganar su ya clásico partido a cara de perro con China, con un Jasaitis eufórico que no se lo creía, mientras que Kleiza hizo el campeonato de su vida. Para el recuerdo cómo doblaron a los de Sergio Hernández con un recital de triples. Por el bronce, los serbios llegaron cómo quien está tan convencido de su brillante futuro que el presente le importa poco. Y los lituanos a lo suyo, trabajo, trabajo...
El país báltico ha vuelto a deslumbrar con un balón en las manos.
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