sábado, septiembre 4
No son para tanto. Llevan al equipo C de la NBA. La cantinela es la misma, pero las estadísticas asustan. Mike Krzyzewsli, junto con J. Triano, Nate McMillan y J. Boeheim, comandan a un grupo que tiene un objetivo, oro sí o sí. Test como el de Brasil o España demuestran que no son imbatibles, pero ahora que vienen los cruces... nadie quiere ver al lobo feroz hasta la final.
Finalmente no vendrá el jugador que junto a Pau Gasol fue el jugador más sólido de los Playoffs, Rajon Rondo. Su salida poco clara deja a Chauncey Billups más responsabilidades. Quizás a los no habituales a la Liga norteamericana no les suene, pero los buenos seguidores de los Pistons y los Nuggets conocen y aprecian a este All Star, con buena muñeca en los minutos decisivos, excelente director de orquesta y MVP de las Finales 2004 (el año siguiente hubiera repetido de haber ganado el séptimo en San Antonio).
Plantilla: Chauncey Billups, Russell Westbrook, Derrick Rose, Andre Iguodala, T. Chandler, Stephen Curry, Kevin Love, Lamar Odom, D. Granger, Kevin Durant, Rudy Gay y Eric Gordon.
Así juegan: Potentísimos exteriores. La estrella Bull Rose puede hacer auténticas diabluras y se crece en los minutos decisivos. Lamar Odom es una pieza clave de los exitosos Lakers de Phil Jackon, un ambidiestro de gran técnica y visión de juego, aunque sospechoso de borrarse en algunos encuentros. Muchos y atléticos recursos como Gay e Iguodala dan una gran competitividad, pero los entrenadores rivales saben que solamente con el combativo Chandler, pueden hacer mucho daño al juego interior (Splitter, Marc Gasol, Scola y cía, están ante la oportunidad de su vida).

Entrenador: Mr. K es el típico producto de los excelentes coaches universitarios de la NCAA. Saboreó las mieles del éxito con el equipo de Pekín, lo más cercano recientemente al Dream Team (aunque con Argentina y España perdieron credibilidad por lo que podía llegar a alterarles un marcador apretado).
Japón y Papaloukas son una marca que este ganador quiere borrar a sangre y fuego con otro oro que confirme que se están haciendo bien las cosas. No importa que no tenga estrellas como las de hace un año, cualquiera suspiraría por su escuadra.
Sin embargo, el exceso de listón puede dar vértigo llegado el momento de la verdad. Como dijo Cicerón, debe temer a muchos a quien tantos temen. USA se ha autopresionado y ahora debe demostrarlo.



La estrella: Kevin Durant Come aparte. Anota con fluidez y casi sin esfuerzo, como Alex English. Le gustan los minutos decisivos como a Kobe. Es elegante y constante.
Dentro de unos pocos años la NBA puede ser suya, quién sabe, tal vez el reinado de Lebron sea más breve de lo pregonado (Miami mediante), porque Durántula quiere empezar a recortarle palmarés desde hoy.
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