martes, marzo 1
Puente de Andalucía, descanso, re-encuentros, celebraciones (fue el cumpleños de Klego, nuestro estupendo administrador y viejo pachanguero) y un poco de baloncesto. Estamos bajo mínimos y ya casi es indudable. Incluso viejos rockeros que siempre hemos intentado convertir el viernes en casi una tradición, hemos dejado apartado el balón y ya cuesta más organizar partidos.
Lo del Saavedra roza ya casi el desierto demográfico en cuanto al área de sus vistas se refiere incluyendo fútbol sala y voleibol). Solamente el equipo del instituto entrenado por Juan Carlos Obrero y los siempre fieles Juan Manuel Luque Gomarín, Oliver "Rocho" y Jorge El Búho tratan de mantener la antorcha. Cosas que pasan y ahora, pudiera decirse que estamos en vacas muy flacas.
Menos mal que siempre queda ese articular Cheers de la pachanga que es el parque de los Tele, un lugar donde de verdad suele dar gusto ir. Mira que sus canastas no son nada del otro mundo (y gracias a que Rafael Vargas y su equipo se esmeraron y colocaron las redes por su cuentas y riesgo), pero, verdaderamente, hay un clima allí que recuerda a nuestros primeros pinitos allá por el instituto del Carmen. Buen rollo, cuadrangulares...
Dicen en Londres que no puedes estar en Picadilly Circus sin toparte con algún conocido si esperas unos cuarenta minutos. No tan extremo, es complicado alternar varios días jugando en el parque sin toparte con viejos amigos. Particularmente me encantó ver a Juan Ramón (Juanra) para los amigos, antiguo compañero de equipo y a Fernando, su sobrino, al cual ya conocíamos y siempre apuntó maneras. Creo que el pasado domingo fue el que mejor jugó. Tiene el ritmo absolutamente cogido, una mezcla ideal de pachanguero y jugador de equipo, tiro rápido estilo RIP Hamilton y excelentes fundamentos. Muy divertido defenderle... por las narices.
También me gustó la autocrítica de Juanma, como si tuviera que demostrar algo después de tantos años dano el cayo. Verdaderamente atinadas sus reflexiones de que la plaga de lesiones que hemos tenido este trimestre se debe a que desafortunadamente el ritmo de partidos ha descendido vertiginosamente. Cuanto más rodado estás, menos problemas sueles tener, la inactividad es lo que tiene. Eso sí, como bien apuntamos, también es excelente que muchos de los antiguos compinches ahora estén en otros menesteres que debían explotar. Simplemente que hay que buscarle otro hueco a la pachanga, pero aún no hemos dado con la tecla. Tiempo al tiempo.
Desentrenados no, lo siguiente. Es increíble la de balones que se pueden llegar a regalar cuando llevas tiempo sin probarte. Muchos problemas y zonas destrozadas por varios jugones, entre ellos, "Stojakovic". Me alegro por él, sinceramente, criticado a veces porque parece no estar o sus poco afortunadas últimas jornadas en el Saavedra, calló a todos con muchos tiros de calidad y nos las vimos y deseamos encajando sus puntos. No contamos con el mejor Juanma y eso fue clave, pero es tan bueno que siempre aporta y gracias a eso pudimos arañar alguna victoria en un cuadrangular donde rendimos a un 40%.
Pero fue divertidísimo. Viejo aroma a balón desgastado de tanto bote y buscando el sonido huidizo de un tiro cuando entra limpio. Por eso empezamos a jugar cuando éramos enanos... era divertido, había un montón de amigos/as y lo que pasaba en la cancha allí se quedaba.
La pachanga no está muerta. Simplemente, como discreta visita, tras haber estado omnipresente, deja su espacio a un lado para otros huéspedes. Pero esporádicamente suele venir y siempre es bien recibida. Seguiremos contando.
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