domingo, enero 15
Con más retraso de la cuenta, pero llegan, los partidos de Reyes que pude ver como espectador, al estar lesionado, disputados en el siempre apreciado Parque.
En primer lugar, a destacar con nombre propio, un gran partido de José para despedir las vacaciones, haciendo que no se notase la ausencia de "El Zurdo", baja durante todo el ciclo navideño.
Parece ser que sus majestades le echaron una puntería casi infalible, para firmar durante unos alucinante veinte minutos, con un alucinante 7/8 en tiros de campo. Su equipo se sirvió en eso y en la siempre infalible eficacia de Jezú (que además ha mostrado en los partidos que ha jugado una gran capacidad para dejar estupendas asistencias por la atención que genera a muchos defensores).
No obstante, nuevamente, fue el equipo de Juan Manuel Luque Gomarín quien se salió con la suya. Fue un partido bronco y duro, disputado de poder a poder, donde Jorge El Búho fue otra vez la sombra de Juanma, aunque éste fue aguantando para un interesantísimo duelo donde al final encontró fuerzas para anotar en los minutos decisivos, aunque el resto del encuentro, fue el tío de Antonio Serrano quien cimentó la anotación y Oliver "Rocho" todo lo demás, incluyendo un espléndido palmeo.

El último tramo del partido fue el de los cambios. Easmo jugó varios minutos para la escuadra de Jezú (siendo un refuerzo positivo, 10 puntos, 6 rebotes y se recortaron diferencias) y Daniel, amigo de Rafael Navarro Samaniego y proveniente de Utah, la ciudad donde John Stockton y Karl Malone, cimentaron su leyenda.
Para desenlace, otro partido apretado y de los que se deciden en el último minuto. Jezú, Búho, José Antonio y José, frente a Easmo, Juanma, Carlos y su sobrino.
Por muchos momentos, este duelo se caldeó, pero la cosa nunca fue a mayores, quedándose en inofensivo trash talking.

En un partido de poder a poder, los últimos momentos fueron de verdadero infarto. Juanma, agotado de anteriores esfuerzos, no estaba en su mejor nivel para acabar el día, algo que fue muy aprovechado por Búho para hacer lanzamientos esquinados que pusieron el duelo en un puño.
Fueron instantes de mucho nervio y donde alguien con la seguridad de Jezú también acusó los partidos de jornadas anteriores, bajando levemente sus porcentajes. Con las piernas de los suyos agotadas y exhaustas, Easmo tomó la decisión de buscar el triple de la victoria.
Fue una jugada bien leída y ejecutada, todo el mundo esperaba entrada a canasta, pero bastaba ver la diferencia de rebote durante todo el partido para comprender que era muy sensato intentar acabar por la vía rápida y evitar llegar a prórroga.


El hierro se encargó de frustar los planes de Easmo, aunque efectivamente era una opción que, como decimos, no fue nada descabellada. Se produjeron tras esta intentona varios intercambios de golpes, pero la canasta parecía achicarse, la luz escaseaba y entre unos y otros, el final empezaba a ser deseado, aunque fuera para respirar. Con todas las puertas cerradas, Jezú, encontró buenas suspensiones que le permitieron dar la ventaja decisiva a los suyos.
Me veo en la obligación de decir que disfruté mucho de todos los encuentros que pude ver aquella jornada.
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