domingo, junio 3
Desde luego, Córdoba tiene muchas ventajas, una de ellas, nunca ha sido un clima fácil en verano. A pesar de las objecciones de algunos aspirantes a lacedemonios, parece que de las 8 de la tarde en adelante se irá perfilando en las personas sensatas como la hora de las pachangas. Sirva el susto del buen amigo Jorge El Búho, para ir despidiendo las canastas del Saavedra hasta el más apacible septiembre y los horarios más razonables. Ahora, las pistas de los institutos abren cuando Ra está en su esplendor y cierran cuando uno empezaría a ir poniéndose las zapatillas.





El debut de las pachangas en junio en el parque fue una serie de divertidos choques donde tuve la fortuna de que mi equipo terminó llevándose el gato al agua. Como de costumbre, tener a Juan Manuel Luque Gomarín fue tener baza ganadora. Fue un corre-calles divertido, pero donde Juanma dejó la jugada para el recuerdo con una canasta impresionante de espaldas en un contra-ataque y que hubiera tenido que ser un 2+1.




Para el siguiente, junto Almudena (triple decisivo), Hugo y un servidor, Justo Martín Collado apareció como refuerzo de lujo, justo en un momento oportuno, ya que Oliver Caballero (Rocho) y cía nos cogieron la medida y plantaron aún más cara en el siguiente choque. Partido bronco, duro, donde se fue haciendo pequeño el aro y donde finalmente ganamos en un saque de banda donde Klego interpretó de maravilla la señal para colarse entre los dos pívots rivales y anotar un buzzer beater que nos supo muy bien.



Con un ritmo que no frenaba, el pasado viernes fue el día de lo mejor del parque, sucesiones de equipos, gente que aparecía y desaparecía con una rapidez pasmosa, triples, asistencias y mucho basket de ataque, irregular, pachanguero y con algún momento para el recuerdo como cuando Miguel Collado León (Easmo) se disfrazó de base para recorrer toda la pista en un costa a costa, dejándome totalmente solo para empujarla a tabla.





Cada cual tuvo su momento, Rafael Navarro Samaniego se dejó la piel (literalmente en el bordillo) para coger cuantos rebotes tuvo y, entre otras, dos asistencias realmente geniales, una de ellas un ally espectacular que directamente me llegó a las manos. Rocho, por su lado, tuvo un momento donde los compañeros solamente le tenían que pasar la bola y respirar tranquilos. Paralelamente, Juanma y su "Marc Gasol" hicieron un verdadero agujero negro en el poste bajo.




Si así comienzan las pachangas veraniegas, no podían hacerlo de mejor manera...
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