miércoles, julio 25
Han bastado dos partidos en el Palau para bajar las pretensiones y los humos. Las esperanzas se habían disparado y muchos incluso hablaban del oro... es peligroso verse en un podio hasta, por lo menos, estar en unas semifinales. Los Juegos Olímpicos siguen siendo lo máximo a nivel internacional y nadie va a regalar nada. Estarán lituanos, rusos y muchas otras selecciones que no pondrán ninguna alfrombra roja, bajo ningún concepto.






Barcelona ha disfrutado de varios excelentes encuentros, donde quedó claro que España puede ser una candidata clara a hacer un gran campeonato por su forma de arrasar a toda una campeona como Argentina, de forma contundente y con buen juego. Por otro lado, el partido disputado ayer demostró que si bien Dream Team solamente hubo uno en Barcelona, la selección del cocach K arrasó sin piedad y ningún paño caliente a la vigente campeona de Europa... Y si los dos primeros cuartos fueron de igual a igual, conforme subía la velocidad, la gasolina de Lebron James y cías nos pilló con el cargador vacío.





Tan amigos que somos en Never Shall me Down en criticar a los árbitros cuando algo no nos convence, hay que quitarse el sombrero ante su seria y excelente aportación durante el martes. Pitaron pasos de salida sin rubor y no se casaron con ninguna estrella. Quizás algunos como Kobe tienen una tendencia pronunciada a meter la mano buscando robarla hasta límites de falta, pero, al astro californiano le perdonan todo por mates con rectificado como el que regaló ayer. También se permitía el lujo de dejar a todo un defensor como Sergio Llul con apenas dos fintas. Por cierto que su saludo al gran Jorge Garbajosa (esperamos daros un homenaje en breve de este excelente ala-pívot) fue un detalle de gentleman que se le debe alabar.


De modo que, excelentes impresiones de Ibaka al margen (me recuerda mucho a Kevin Garnett, ¿es blasfemia decir eso?), los de Scariolo, que han ido de menos a más en todos sus amistosos, parecieron varios escalones por debajo de un conjunto temible y si bien se habla mucho de sus escasas opciones intereiores, tienen una gama de hombres versátiles y espléndidos tiradores (Catmelo Anthony parecía poseído y jugando en canastas grandísimas), el claro candidato al oro, como, por otra parte, casi siempre ha sido.




Con todo, no debería cundir e desánimo. Con recuperación de los lesionados y sabiendo que Scariolo presentará más variantes tácticas que las exhibidas ayer (era, a fin de cuentas, un amistoso), el conjunto hispano puede competir con cualquier y ganar y perder ante toda clase de oponentes. Un exceso de ambición sería tan impropio como caer en un pesimismo por el correctivo de ayer. Tienen crédito y solamente hay que convertir el juego en un sueño y no una pesada presión, ir partido a partido...



No olvidemos que Argentina, que perdió con claridad con Gasol y cía, supo estar hasta el último cuarto aguardando su zarpazo hasta el final, una estrategia muy inteligente y que barajó con mucha sapiencia Aíto García Reneseses en la final de Pekín. Los estadounidenses tienen una magnífica escuadra comandada por un equipo técnico inteligente y que ya no cometerá el error de otros años de subestimar a sus oponentes.





Sin embargo, sido pensando que hay lo que en matemáticas se conoce como la idea feliz, tratar de tener un día muy inspirado, no perder balones (ayer en el tercer cuarto salían como avionetas en despegue y siempre parecía que fueran a 120 kilómetros de hora cuando interceptaban un pase) y ampararse en que ellos puedan sentir el vértigo del favorito indiscutible que tiene que ganarse lo que todos daban por supuesto.





Los júniors de oro recibieron una lección de la que habrán tomado nota... Lo importante es disfrutar del viaje a Londres y hasta donde se llegue, estupendo. Y si nos permitís poner nerviosos a Kobe o a Lebron, lo hará aún más divertido...
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