viernes, julio 27
Esta no será una noticia objetiva, nunca lo son, pero se hace casi inevitable advertir al amable lector o lectora que en este caso, menos aún que en otras ocasiones. Se ha hecho oficial estos últimos días, que Sarunas Jasikevicius, el genial base lituano, volverá a Can Barça, después de haber vestido por última vez la elástica azulgrana en el histórico triplete del año 2003. Yéndose como MVP de la Final ante el Pamesa, el adiós del base fue una de las lamentaciones de muchos culés tras aquella exitosa temporada.






Jugador único, gran triplista, imaginativo en sus asistencias y con una chispa brutal para los momentos apretados y los tiros decisivos. Solamente la opinión de S. Pesic, por entonces técnico de Sarunas, quien no estaba convencido de que pudiera mejorar sus malas prestaciones defensivas, sacrificándole en el mercado, le alejó del conjunto catalán. A partir de entonces, aunque el Barcelona hizo un gran año, no dejó de verse con envidia como su antiguo astro lograba ser el MVP del Eurobasket y ser parte fundamental de un Maccabi de Tel Aviv que conquistó otro triplete, destacándose la labor letal de la pareja Anthony Parker y el casi verdugo del Dream Team en Sidney.




A pesar de lo duro de la salida, han sido muy frecuentes los veranos en los que se ha especulado con que volviera el jugador, que, pese a haber obtenido la friolera de 4 Euroligas, medallas olímpicas y haber probado la aventura NBA, siempre ha tenido una predilección cara por la Ciudad Condal, aunque mercados más potentes le seguían tentando. 

Indudablemente, será muy complicado que vuelva a tener el rol de antaño, cuando formaba parte de un quinteto de lujo que los buenos aficionados se sabían de memoria (Jasikevicius, Bodiroga, Navarro, Fucka y Dueñas, teniendo al gran malagueño, el boquerón Nacho Rodríguez, como su suplente.  Estas combinación de play-makers dio grandes tardes a un Palau que sin duda espera poder tributar las últimas ovaciones a este carismático personaje, uno de los últimos genios de la inagotable cantera de Lietuva.



36 años para el viejo rockero, no obstante, hay cosas que no entienden de edad... Bienvenido a casa de nuevo, Saras...

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