viernes, diciembre 14


Merced a Juan Manuel Luque Gomarín, quizás quien mejor conozca a todos y cada uno de los integrantes de esa locura pachanguera y maravillosa que es el parque, logramos el pasado sábado participar en un triangular con los dos equipos de los Tucutucu, los cuales ya son todo un clásico del campeonato municipal de Córdoba, temporada tras temporada.

Ciertamente, aunque fue toda una novedad, y muy agradable, poder disfrutar de la pista cubierta del gimnasio de Santa Rosa de Lima, hubo estampas para el pasado. Ver a Alejandro Castón Casanova anotar una entrada a canasta a tabla para el buzzer-beater de uno de los encuentros parecía una postal de aquellos días, en la cercana lejanía, de la época del I.E.S. Ángel de Saavedra, cuando incluso teníamos una pequeña revista montada acerca de las andanzas de unos y otros, convirtiendo nuestros partidillos en crónicas, vídeos, fotografías... fue el germen del blog que hoy podemos disfrutar gracias a Klego (quien, por supuesto asistió, grande Justo Martín Collado como de costumbre, tanto como pívot batiéndose en la pintura con unos y otros, como grabando y tomando nota de todo).


Hubo cosas esperadas, algún triple de Chico como es costumbre, luciendo su camiseta de los Chicago Bulls y con esa estupenda noticia de que ha sido padre por segunda vez, recientemente. Él y sus camaradas tuvieron la deferencia de dejarnos jugar juntos a los outsiders, quienes hicimos las veces de sparrings. Podemos afirmar sin dudas que irnos con un 50% de victorias-derrotas fue un resultado que firmamos encantados. Eso sí, Vargas no tuvo problemas en jugar en equipo ajeno y hasta dejó un gancho a lo Kareem que no le impidió ponerse el mono de árbitro esa misma tarde para arbitrar un complicado partido de fútbol sala en el Sector Sur.


Intentando averiguar aún como subir y catalogar tanto vídeo e imágenes, poner como aperitivo, entre otras cosas, un espectacular mate de José El Gitano (que no piense nadie mal y que es algo despectivo, se trata simplemente de un mote adoptado por él mismo  y un mote cariñoso entre sus amigos). Lo cierto es que habiendo podido jugar ya en estas lides a dos canchas con José en dos ocasiones (la primera contra el equipo que tan bien entrenan Antonio González Castillejo y Vargas, precisamente), decir, como siempre, que es un jugador fantástico. Muy explosivo, gran anotador... en definitiva, un coche con muchos caballos y con un pequeño problema de fábrica... no tiene espejos laterales, lo cual explica que no reconozca ni a tirios ni troyanos entrando a canasta en contras, por más que se desmarcasen Rafa y Juanma. Eso sí, de su explosividad, como deja costancia el vídeo, no hay duda posible y es uno de esos tipos que todos tendríamos siempre en nuestra escuadra, tanto para darle la última bola como a esa maravilla llamada tercer tiempo.


Ciertamente, nos sentimos como en casa durante las más de tres horas que se pasaron en el suspiro. Incluso se confirmó por enésima vez que el mundo es un pañuelo y Córdoba la doblez de una servilleta. Klego se las tuvo que ver en los rebotes con un antiguo profesor suyo de Inglés, camiseta de los Blazers incluida, que se encargó de ponernos las cosas muy difíciles. Por mi parte, me encontré con Jesús, un viejo compañero en un curso de Inglés y con el que, la última vez que nos habíamos cruzado, estuvimos intercambiando impresiones sobre el Estados Unidos-España de los Juegos Olímpicos de Pekín. Así es el basket cuando todo funciona, un re-encuentro con viejos colegas y muy buenos ratos.


Eso quedó tan bien claro en el sentido de que nadie rompió el triangular, donde presidió un fuerte equilibrio. Algún canastón de Juanma, un lanzamiento exterior de un tocayo... Nadie lograba imponerse al resto de los conjuntos con claridad. Casi mejor, pues parecía un día donde todo estaba al servicio de ese sentimiento de críos que están jugando casi sin luz en la plaza y de repente alguien afirma cuando las familias llaman a cenar: "¡Quién meta, gana!". Puedo juraros que en ese momento, todo el mundo empieza a defender como si
 fueran los Detroit Pistons de finales de los 80.


Confiando subir en breve algunos de los vídeos tomados y fotografías (las que pueden ser públicas XD), así como una peculiar crónica del Córdoba-Barcelona del pasado día conmigo de corresponsal, recibid 1 cordial saludo.

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