lunes, octubre 12

Fue un instante, sin embargo, para una afición significaba mucho. Carlos Arroyo mandaba un preciso alley-oop que Lawal finalizaba en un furioso y coordinado mate. Una jugada hermosa y que se hacía en un bonito escenario, el Martín Carpena de Málaga. Se resumía así un fin de semana feliz, donde el Barça Lassa de Xavi Pascual lograba la Supercopa, el primer título oficial del curso en la Liga Endesa. Hubo un tiempo en que la exigente parroquia blaugrana daba pocas cuentas a esta clase de mini-torneos, mal acostumbrada por el buen rendimiento de su sección. 2014 y 2015 fueron una bajada a la realidad que ha permitido festejar el evento con alegría y humildad. 



Antes pasaron muchas cosas. La locura del calendario obligó al Real Madrid a desembarcar recién llegado de Brasil, donde disputó dos encuentros que certificaron la condición de ultra-favoritos de los de Pablo Laso, de largo, el equipo que mejor ha jugado en la Euroliga los últimos tres años. Sin embargo, todos los merecidos credenciales no escondían que los merengues estarían cansados y Rudy Fernández no disputaría el choque por molestias graves de espalda. Junto con él, nombres como Felipe Reyes, Llull o Rodríguez venían con todo un Eurobasket a cuestas. 



Joan Plaza lo sabía y jugó sus cartas con inteligencia. El Unicaja de Málaga fue el primero en robarle el fuego a los dioses, en devolver a condición mortal a quienes son, sin duda, el rival a batir en el Viejo Continente. Los malacitanos fueron llevados en volandas por una afición increíble que quería sumar la Supercopa a sus vitrinas. Los verdes encontraron siempre el recurso preciso. Thomas levitó en los triples, Gabriel y Vázquez no se dejaron intimidar por el carisma de Reyes y Nocioni, mientras el técnico malagueño sembraba su pintura de trampas y músculo para patrullar la zona ante las osadas penetraciones de los vigentes campeones. 


En si, la derrota blanca no arroja ninguna duda sobre su proyecto. A pesar de las bajas de Slaughter o Bourousis, la plantilla madridista sigue dando miedo y nadie en sus cabales puede cuestionar su condición de favorito. Lo que si arrojó el triunfo de los locales en semifinales es que el Unicaja sigue teniendo licencia para soñar. El curso pasado, donde deslumbraron el primer semestre y se desinflaron bastante después, es un recuerdo que un míster inteligente como Plaza mantendrá en su mente para evitar con todas sus fuerzas que se repita. 



Antes, el Barcelona había superado un duelo trampa. Siempre lo son ante el Gran Canaria, más si está comandado en la banca por un zorro de los banquillos como Aíto García Reneses. El excepcional acierto desde la línea de los tres puntos dio alas a una plantilla con muchas caras nuevas. El depresivo año anterior exigía comenzar a recuperar desde el salto inicial las viejas sensaciones perdidas. Se estrenaban nombres como Pau Ribas, quien terminó alcanzando la distinción de MVP de esta Supercopa. El Eurobasket ha sido un excelente doctorado para este emblema del Valencia que ya sueña con hacerse igual de querido en el Palau. 



Ninguno de los dos oponentes especuló. Carlos Arroyo ha demostrado lo que dicen sus valedores, que es un hombre de una calidad excepcional, manejo de balón y lectura de encuentros. El único debe es lo que pone en su carnet de identidad y que hace dudar que llegué fresco al trimestre más exigente. De momento, llevó con mano firme la batuta de una orquesta que no se puso nerviosa con el atinado arranque de los locales, siempre llevados en volandas por las entusiastas gargantas del Carpena. 


Dentro del apartado individual, Jaycee Carroll, clinic constante de cómo cuadrarse y lanzar tras salir de un bloqueo, logró imponerse a sus rivales en el concurso de triples. Habiendo tenido el privilegio de poder verle en directo, doy fe de la perfección que ha alcanzando el madridista en esta faceta, hasta el punto de ser una de las armas más efectivas del staff técnico de Pablo Laso. Todo el mundo sabe qué va a hacer y, sin embargo, lo logra con unos niveles de acierto impresionantes. 



En otro orden de cosas, sigue molestando la costumbre de tener a un referente como Juan Carlos Navarro vestido de paisano, aunque a buen seguro disfrutó de la buena labor de sus compañeros, quienes mostraron una química impropia en el corto torneo, como si llevasen jugando puntos más tiempo del que en realidad lo han hecho. Como fuere, incidentes como el de Diagne en la celebración alertarán a Pascual y los suyos de que deberán estar ojo avizor. Muchos adversarios en Euroliga y Liga Endesa tienen ya esa tarea de conocerse hecha. La Supercopa es un excelente arranque, pero les queda lo más difícil, ser un equipo durante todo un año. 



Unos y otros convivieron el fin de semana para despedirse hasta el reencuentro en el campeonato doméstico. ¿Todo? No, al Real Madrid le aguardaba un apasionante duelo contra los legendarios Boston Celtics. 



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



http://www.sport.es/es/noticias/baloncesto/barcelona-lassa-gana-sexta-supercopa-espana-4560205



http://www.unicajabaloncesto.com/



http://piratasdelbasket.net/pau-ribas-mvp-orange-de-la-supercopa-endesa/
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