lunes, noviembre 21

Siempre es bueno ver a los viejos amigos



Lo necesitábamos. En un contexto donde Donald Trump gana las elecciones para la presidencia de los Estados Unidos, cualquier señal positiva para seguir teniendo esperanza en la civilización era precisa. Confirmado su retiro, Kevin Garnett apareció como una de las adquisiciones de lujo para la TNT, donde compartiría espacio con otros ilustres viejos rockeros, ahora transformados en comentaristas. Sin embargo, KG no podía empezar de cualquiera manera y logró un espacio muy especial, Area 21, un lugar donde uno de los ala-pívots más talentosos que han saltado a la cancha podrá disponer de destacados invitados en una especie de Nirvana para el gourmet del basket. 



Su primer convidado pudo parecer sorprendente si no se ha rastreado desde sus orígenes la carrera de The Big Ticket. Es decir, aquella NBA de principios del milenio donde muchos pensaban que el crack de los Wolves se odiaba particularmente con Rasheed Wallace, miembro destacado de los poderosos Portland Trail Blazers en una conferencia Oeste salvaje. De cualquier modo, más allá de las heridas de guerra, Sheed y su par planteaban sus batallas como lo hacían Audie Norris y Fernando Martín. Todo intensidad hasta el pitido final donde se fundían en un abrazo. Unidos por una mutua admiración, a pesar del carácter controvertido de Wallace con el estamento arbitral y herederos del legado de David Stern, KG no dudó en quién sería el huésped a alojar dentro de un rincón donde hablar sin tapujos de la actualidad NBA. 



Los dos amigos reunidos vieron partidos tan atractivos como el Cavaliers-Celtics o el esperado Warriors-Thunder, donde Kevin Durant y Russell Westbrook volvían a cruzar caminos tras la polémica marcha del primero a Golden State. Entre otras figuras, destacaron mucho a un gran tapado en el éxito de Cleveland, Tyronn Lue. El actual entrenador de los vigentes campeones cruzó caminos con estos dos tipos torrenciales, quienes elogiaron la magnífica capacidad para analizar el basket de ese joven míster de apenas 1´83 metros, quien no desentona en los gigantescos dominios de Lebron James. Pero no fueron sus únicas declaraciones sorprendentes. 



Little brother, good brother



Habida cuenta su capacidad de llegar a hacer llorar a algunos compañeros de equipo por su competitividad, no existen todavía a día de hoy muchas personas en la liga que se atrevan a llamar a Kevin Garnett "little brother". Rasheed es una de ellas, porque puede presumir que Garnett fue uno de los artífices de un viaje en verano de 2009 de la plana mayor de los Boston Celtics (Ray Allen, Paul Pierce, Doc Rivers y él mismo) para fichar a uno de los Bad Boys más queridos de sus archi-rivales los Pistons. Sigue diciéndose que uno de los factores claves de la adquisición de Wallace fue su amistad con el tipo con el que se las mantuvo tiesas en la Final de la Conferencia Este de 2008. 



Sir Charles Barkley, quien conectó junto con los otros responsables del show con el Area 21, defendió la buena fama que ambos personajes han tenido siempre entre sus colegas, lejos de la imagen que ellos mismos se encargaron de estereotipar ante la prensa durante varias fases de su carrera. En similar buena onda se movieron con Shaquille O´Neal, quien además tuvo varias series a cara de perro con los dos ala-pívots. Desde el Studio J también se recordó la mítica rueda de prensa de Wallace tras un Blazers-Mavs donde, habida cuenta de sus últimas multas por salirse del tono políticamente correcto, contestó a a cada cuestión con: Both teams play hard



Ambos también brindaron un curioso análisis sobre un point guard de leyenda del pasado, Isiah Thomas, frente a un genio de la actualidad, Kyrie Irving. En la época de la televisión de las hermanas Kardashian, las personas amantes del baloncesto debieron de respirar con alivio ante un pequeño oasis que parece podría durar. 


"Playing Rasheed is like looking in the mirror"-Kevin Garnett, Eastern Conference Finals, 2008. 



Una de las imágenes más emotivas del bando céltico tras la épica serie frente a los Lakers en 2010 fue la de un abatido pero orgulloso KG en el vestuario del Staples Center tras el tenso séptimo juego. Entre otros motivos, habló del esfuerzo de un Sheed sobrepuesto a sus problemas de espalda para contribuir hasta su sexta falta personal. Una de las últimas acciones de Wallace fue un preciso pase entre las manos de Pau Gasol para un feroz mate de Kevin Garnett. Hasta la marcha de Big Ticket, Ra no fue una presencia extraña en el pabellón de Boston, especialmente para reírse a costa del power forward verde cuando estaba en medio de una entrevista. Posteriormente, llegó la dulce venganza ante el micrófono del trash talking: "La última vez que vi a Rasheed estaba sentado y ocupándose en engordar". 



Por ello, el reencuentro abrió una sana nostalgia a muchos espectadores, no exenta de mirar adelante. Los dos viejos guerreros disfrutaron con la nueva generación, elogiando la concentración de Stephen Curry en el duelo contra los Thunder o la condición de Lebron como uno de los mejores de siempre. Las opciones de este segmento se antojan muy interesantes, tras Sheed, uno de los recientes invitados ha sido Sam Mitchell, antiguo compañero en Minnesota de Garnett, quien luego desarrolló una importante labor como técnico en la NBA, especialmente con los Toronto Raptors. 



Anything is possible fue uno de los gritos de guerra más aclamados de KG. En su nuevo espacio, pareció ser real, incluso la histórica rivalidad Pistons-Celtics quedó aparcada hasta que Sheed firmó con insolencia en el tablero de los orgullosos verdes. Todo transcurrió entre bromas, camaradería y mucho, mucho baloncesto. Es bueno ver a los viejos amigos, porque su felicidad resulta contagiosa. 



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES: 




-http://siphotos.tumblr.com/post/35141985966/kevin-garnett-fights-for-position-against-rasheed [Fotografía tomada por John Biever, todos los derechos de SI]









-http://celticsgreen.blogspot.com.es/2009/10/player-profiles-rasheed-wallace-30.html
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