lunes, noviembre 28

La Noche Triste, La Noche Alegre




Belo Horizonte se mantenía en el recuerdo. No es fácil para la albiceleste perder ante un enemigo íntimo como es la canarinha. Doble dolor si el resultado es tan apabullante como justo (3-0), con Brasil bailando al ritmo que quisieron imponer los Neymar, Marcelo y cía. Incluso la repesca estaba en duda cuando un conjunto tenso llegó a la provincia de San Juan. El seleccionador, Edgargo Bauza, estaba en muchos mentideros como la primera salida si el equipo hincaba la rodilla ante Colombia. Lionel Messi pidió a la afición que les animase y eso lo llevó al punto de mira de un sector de la prensa argentina. Un clima enrarecido que olfateó el combinado del profesor Pékerman. Por eso fue tan importante aquella falta que el dorsal 10 recibió a unos 35 metros del arco rival. 



Sería interesante haber podido adentrarse en las imágenes que pasasen por su cabeza en ese instante. Él, tantas veces acusado de no celebrar con emotividad los goles internacionales, estalló en un rugido de furia con el que la hinchada de San Juan se fundió. Todavía vendría un susto de la amenazadora presencia de Falcao, aunque aquel día el rosarino iba a darle al respetable el precio de su entrada. Suyo fue el centro perfecto para un inspirado Pratto que logró con su cabezazo batir a Ospina, Lejos de bastar, era el primer acto del show que firmó uno de los capitanes más cuestionados en un país que respira fútbol como pocos, si bien eso también se traduce en una exigencia desmedida, en ocasiones, grotesca. 



Como pocas veces en las recientes comparecencias, se vio a Messi disfrutar. Incluso medió para evitar un rifirrafe entre James Rodríguez y Gabriel Mercado. Hubo jugadas de fantasía; por ejemplo, un sombrero a Santiago Arias y varios pases de  mérito. Sobre el final del encuentro, un balón recuperado por él mismo lo culminó con una asistencia mortífera para un Ángel Di María necesitado del gol. Tanto él como Gonzalo Higuaín fueron de los más silbados por los malos resultados anteriores, si bien la hinchada sanjuanina que, eso sí, fue el jugador número 12 desde que el balón se puso a rodar. Uno pensaría que, con un holgado triunfo, se enterrarían hachas de guerra. No siempre todo el mundo está por la labor. 


El libro de arena



Junto con Homero, Jorge Luis Borges puede presumir que su literatura le permitió ver mucho más allá de lo que meramente hubieran podido enseñarle sus ojos. Dentro de su amplia producción, sus cuentos, breves pero densos en su complejidad, siguen siendo una de las mejores formas de acercarse a un escritor argentino que era atípico en muchas cosas. A diferencia del resto de su país, no se entregó en 1978 a la fiebre mundialista orquestada por el nauseabundo régimen de Videla, sino que el día de la inauguración dio una conferencia que tuvo aforo desierto. Su respulsa a la fiesta nacional no ha tenido efectos recíprocos, puesto que entrenadores como César Luis Menotti o Ángel Cappa le citan a la menor ocasión que se les presenta como referente innegable. 



"El libro de arena" es uno de los relatos más peculiares del bonarense, donde él mismo se presenta como un protagonista bibliófilo a quien un extraño incunable termina poseyendo. Lo que empieza siendo una afición loable se torna en algo monstruoso. A diferencia de Borges, una parte muy importante de un país muy talentoso sigue convirtiendo un simple y divertido juego en algo más relevante que la vida misma, una locura que se traduce en barras bravas, violencia en los campos, etc. El efecto de la entrada de hoy no es tan dramático. El caprichoso tren de vida de muchos futbolistas profesionales bien les compensa alguna silbada, además, ningún periodista tiene obligación de mentir diciendo que la escuadra de Bauza ha jugado como la Holanda del 74. En realidad, han cuajado actuaciones muy mejorables, desordenadas y espesas en lo ofensivo. 



Lo cuiroso es que un sector del periodismo, como el Borges ficticio con su extraño libro, han cogido un interés malsano en la figura de Lionel Messi. Lo explicaba muy bien Radamel Falcao hace un año (CARTA), hay una atmósfera extraña que les impide disfrutar de uno de los mejores talentos que se han visto en la hierba. Ni más ni menos. Es una pena que el mejor cirujano que hace horas extras en Argentina sea menos conocido que La Pulga. También es triste que una abogada idealista en barrios marginales nunca tenga los mismos elogios que pudo recibir Maradona tras su espléndido Mundial en México 86. No obstante, en la desquiciante lucha por la clasificación de la albiceleste, la capacidad de pasar de la euforia absoluta a la desesperación iconoclasta hay apenas un parpadeo. 


"Futebol sem Messi nâo é futebol"-Neymar



El gol a Uruguay no fue mérito suyo porque uno de los defensas desvía la trayectoria del disparo. Frente a Brasil fue un desastre con patas y lo de Colombia no tiene mérito, noche fácil. Si ganan, ya se sabía. Si pierden, son unos segundones. En muchas ocasiones, los deportistas profesionales se enfatuan y se creen más de lo que son. Monta a una persona joven en una burbuja, dile que no se preocupe por formarse y que se limite a jugar a la pelota, dale un coche último modelo y luego sorpréndete de haber creado un monstruo egoísta. Sin embargo, quizás desde los días de algunos medios de Portland contra los "Jail" Blazers, nunca han jugado determinados panelistas una partida con tanta venganza y cierto aroma a revancha contra un combinado. 



Mientras la afición tomó el buen partido con recaudo (Argentina se la juega ante un equipazo como Chile en la próxima fecha), una noticia periodística sin constrastar todavía situó al Pocho Lavezzi fumando marihuana en la concentración. Comparado con eso, que Messi cantase el himno o que algunos presentadores se ensarzasen en guerras dialécticas con la esposa de Di María casi parecía ocioso. Lo que no se esperaba, recuperando una decisión tomada por la albiceleste en época de Batistuta y Simeone de corto, es que Lionel Messi entrase con todos sus compañeros para anunciar que no habría comunicación con los periodistas desde ese momento. Casi una vuelta a los tiempos de Carlos Salvador Bilardo contra Clarín Deportivo. 



No es una solución justa desde el compás inicial en que encasilla a todo un gremio en la misma cesta, sin diferenciar. Hasta que Messi quiera seguir cruzando el Atlántico, Rusia se antoja posible, no por conspiraciones de dignatarios (la soberbia en algún caso lleva a pensar a algunos que si Argentina no fuera al Mundial ni se celebraría), sino porque un equipo que llega a cuatro finales siempre tiene opciones. Por su lado, tras el recital, los grandes popes sigueron sin bajarse del carro. Ellos ya lo sabían, que se iba a ganar a Colombia, que ni la olerían en Belo Horizonte, que La Pulga la clavaría en un ángulo...



Lo saben todo. Lástima que no lo compartan con el resto hasta después de que ocurra...



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



-http://www.mundodeportivo.com/futbol/mundial/20161116/411898376822/argentina-colombia-3-0-messi-sublime-tira-de-argentina.html [Fotografía tomada por Natacha Pisarenko]



-http://www.eurosport.es/futbol/blog-uria-un-rolls-royce-en-un-garaje_sto5945561/story.shtml#es-tw-sh



-http://www.sabor809.com/deportes/423864-argentina-vive-de-messi
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