lunes, marzo 6

Aníbal en Bitinia




"Devolvamos la tranquilidad a los romanos, visto que no tienen paciencia para aguardar la muerte de un viejo como yo". Cuenta Tito Livio que tal fue la frase que el exiliado general Aníbal Barca hizo antes de suicidarse, prefiriendo esa vía a entregarse a las legiones romanas, las cuales le seguían acosando pese a que los días de gloria del estratega cartaginés habían pasado hacía años. Apócrifa o no, la leyenda suele usarse como el reflejo de la extraña mezcla de odio y miedo que, en ocasiones, se sigue teniendo por algo o alguien cuando todo hostilidad ha terminado. Ya sea para alabar su pericia en el campo de batalla o triturarlo por enemigo de la urbe, ninguna fuente romana posterior permaneció indiferente a la figura del Bárquida. En la historia del baloncesto, Kevin Garnett ocupa un capítulo aparte; pese a su retiro, sigue siendo un nombre que levanta pasiones y odios.  



Recientemente, la prestigiosa revista Gigantes planteaba un artículo sobre los tres grandes nombres retirados el pasado curso de la NBA (Kobe Bryant, Tim Duncan y el propio Big Ticket), a cargo nada menos que de Antoni Daimiel, uno de los mejores analistas en castellano de la liga estadounidense. Sin duda, el tercero de ellos era el que peor salía parado en el recuerdo, debido a su fama de practicante del trash talking, estilo agresivo y no pocos encontronazos con rivales. Fue el mismo argumento por el que no se le concedió portada o un monográfico especial. Nadie puede negar esa faceta más turbia del ala-pívot, si bien pareciera que en España todavía estuviera pagando el peaje por sus intentos de intimidar a un novato Pau Gasol. Ese famoso mate del catalán con los Grizzlies, celebradísimo como no podía ser de otra manera, parece haber tenido más importancia para la legión de odiadores del antiguo jugador de los Wolves que para el propio protagonista, quien ha terminado teniendo una distante pero caballerosa relación con su adversario deportivo: "Uno de los mejores y más duros competidores a los que me he enfrentado: Respeto", le dedicaba el mítico jugador español en su Twitter. 



De hecho, en no pocos mentideros se cuestionó el rápido salto del power forward a la cadena TNT, donde rápidamente recibió su propio espacio: Area 21. No obstante, es curioso que, como en el caso de Aníbal en las fuentes latinas, algunas opiniones estén dispuestas a pasar por alto otros comentarios que, si bien no desmienten lo anterior, complementan una compleja personalidad. "Kevin Garnett salvó mi carrera. Si un jugador como Dwight Howard se hubiera encontrado con un Garnett en el mismo vestuario, hoy sería el mejor jugador de la NBA". Las palabras son de Glen Davis, a quien su feroz compañero una vez hizo llorar con una brutal reprimenda en Playoffs. Tan cierto como que el sensacional Big Baby Davis que vimos en la postemporada de 2010 debía mucho al cruel pero sabio tutelaje del veterano.


Honestidad brutal



Durante el breve periplo que llevamos, Garnett ha invitado a figuras tan interesantes como Candace Parker, la jugadora franquicia de las Sparks, verdadero símbolo de la WNBA, la cual realmente dio muchas interesantes apreciaciones, incluyendo el famoso asunto de los Juegos Olímpicos y el que no estuviera en la nómina de seleccionadas, pese a su intachable hoja de servicios. Y es que si algo está caracterizando estos encuentros en espacio reservado es una honestidad brutal. Parker y Big Ticket además tienen en común las recientes pérdidas de dos personas que cambiaron sus respectivas carreras en el aspecto técnico: Pat Summitt y Flip Saunders, las cuales fueron recordados en varias ocasiones.



El primer aviso serio ya lo dio con el invitado inaugural: Rasheed Wallace. Muy popular entre los jugadores y poco apreciado en los pasillos de las altas decisiones de la Liga, especialmente en la época de David Stern, Sheed es algo más que un compañero de draft para KG, como ha quedado demostrado al ser el huésped que más veces ha convocado. Aunque sus grandes duelos estadísticos sean con los ilustres Tim Duncan y Karl Malone, Wallace es, en carácter, lo más parecido que el astro de los Wolves se ha encontrado en pista. Por su lado, como quedó patente tras una dolorosa derrota en Cleveland en postemporada, Garnett es de las pocas voces que realmente escucha Sheed, ala-pívot de culto para toda una generación de seguidores.



Area 21 ha conseguido incluso que el rey de las técnicas rememorase un asunto del que no suele hablar mucho: la etapa de los "Jail Blazers", así como de la dolorosa derrota en el séptimo partido de las Finales de las Conferencia Oeste, donde para muchos (un servidor incluido), el power forward de Philly alcanzó la cúspide de su juego, justo cuando el mismísimo Phil Jackson admitió que no se le ocurría sistema posible para defender a un tipo que, sencillamente, podía anotar desde cualquier punto de la cancha si podía ver la canasta. Siguiendo las peticiones de los usuarios de Twitter, los dos viejos guerreros recordaron la eliminatoria Portland-Minnesota del año 2000. 


Secretos a contraluz



La deuda que vamos contrayendo las personas que amamos el basket con la editorial JC empieza a ser difícil de pagar. Gonzalo Vázquez, excelso narrador de historias en los mentideros más secretos de la NBA, ha sacado recientemente Secretos a contraluz: Claros y sombras en la NBA. Dentro de pequeños relatos que reflejan personalidades geniales y contradictorias, eran muchos los protagonistas que podían merecer una portada. Quizás justicia de los hados, finalmente el elegido ha sido nada menos que Big Ticket, en un extraño instante donde comprendemos el elocuente título que el periodista da a su pequeña reflexión: Víscera y sudor en Kevin Garnett



En apenas un puñado de páginas, Vázquez explica una cantidad nada desdeñable de sombras. Habla del gesto prepotente y altivo, de la lengua viperina y las fronteras cruzadas por el ala-pívot. No obstante, todo ello se acompaña con el mismo rigor de fuentes acerca de los testimonios no siempre sacados a la luz de novatos que idolatran a esa leyenda que bajaba a la arena con ellos y no reprochaba nada cuando veía que se dejaban todo en la cancha. Como bien expone el autor, es tan sencillo como comprender que durante un periplo de la NBA, nadie defendó mejor que KG, de aquellos meses como portador del anillo en los que hizo levitar a los Celtics hasta una fatídica visita a Utah.  



No pocos comentarios que siempre le reprocharon su altivez se frotaron en secreto las manos. Tras su lesión, Garnett ya no podía hacer esa intimidación física a sus rivales, se le vería más cauteloso, un león domado por fieras más jóvenes. Con lo que no contaban es que, además de agrandado en algunas fases de su carrera (millonario prematuro, recién salido del instituto y pasado a codearse con todas las seducciones de la fama sin la formación pertinente), aquel viejo guerrero conservaba el corazón de irreductible que le vio Flip Saunders en Minnesota. La realidad es simple, las críticas nunca (y no tienen por qué) cesarán, tampoco la capacidad de nuestro polémico protagonista de fascinar al basket. Roma, en la cúspide de su dominio, siguió temiendo el nombre de Aníbal Barca. Si alguien se empeñó en que Kevin Garnett sería olvidado por la NBA, deberá comprender que su trayectoria es demasiado grande para siquiera insinuarse esa afrenta. 



Ahora le seguimos disfrutando desde las barricadas. Ball don´t lie, dijo su amigo Rasheed Wallace. Y en la cancha es el único lugar donde no se pudo dudar nunca del dueño de Area 21



ENLACES DE INTERÉS:



-VÁZQUEZ, G., "Víscera y sudor en Kevin Garnett", en Secretos a contraluz: Claros y sombras en la NBA, Ediciones JC, Madrid, 2016, pp. 274-288. 



FOTOGRAFÍAS EXTRAÍDAS DE LOS SIGUIENTES ENLACES:



-http://www.hotnewhiphop.com/watch-kevin-garnett-and-rasheed-wallace-name-their-2017-nba-all-star-snubs-news.28080.html



-http://beyondthew.com/candace-parker-appears-on-kevin-garnetts-area-21/



-https://www.casadellibro.com/libro-secretos-a-contraluz-claros-y-sombras-en-la-nba/9788415448174/4501984
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